
Esta BOA no es una serpiente, pero lo podría ser. Son las siglas del Comité Olímpico Británico, una asociación que estos días está rodeada por la polémica. Trascendió a los medios que en el contrato que los atletas británicos tenían que firmar si quieren ir a los Juegos de Pekin existia una cláusula por la cual podrian ser devueltos a casa si hablaban de "cuestiones políticas sensibles" referentes al gobierno chino . Ni 24 horas después han decidido la popular decisión de matar al mensajero y asegurar que se ha malinterpretado el mensaje.
"Claramente las instrucciones dadas se han malinterpretado y reconocemos ahora que quizá éstas podrían haber dado pie a esa mal interpretación. Pero no hay ninguna intención de amordazar a nadie", ha asegurado Graham Newson, portavoz de la BOA.
El mismo sistema de siempre: globo sonda y rectificación.



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