
Reproduzco por su interés este post de Àlex Santos (el original está en catalán) que he encontrado en su blog.
Un periodista tiene que estar sometido a la crítica cuando ejerce la opinión en un artículo. Es el juego y el precio que se tiene que pagar. Y no hay historia que valga. Si un informador emite un juicio, este tiene que estar expuesto a una réplica. Un periodista no puede esconderse cuando opina, y menos cuando informa. Sin embargo, lo que le puede producir un dolor de cabeza es escuchar que es un traidor. ¿Traidor? ¿A quién? El periodista sólo se debe a la verdad, a la responsabilidad y a su profesión, a la cual sí puede llegar a traicionar dependiendo de las prácticas que utilice.
¿Qué quiere decir ser amigo de un personaje? ¿Que lo protegerás y que nunca escribirás nada que lo incomode? Entonces por ese motivo no quiero tener amigos de estos. Quiero ser libre. Tener amistad con un personaje es que no abrirás una guerra frontal contra él, completamente gratuita y sin ningún sentido. Tener amistad con un personaje es respetarse un ámbito de acción y de movimiento. Un amigo periodista no es aquel que lo esconde todo y que silencia la verdad. Yo no juego a eso. De igual forma que no espero alabanzas cuando juego a favor, incomoda que te acusen de traidor cuando ejerces tu profesión con honestidad. En cualquier caso, no quiero mantener la amistad con personajes, porque no me dejan maniobrar con libertad.



25 feb 2008 | 06:16 PM
Muy acertado el comentario de Álex. Siempre he puesto una coraza para intentar evitar el compadreo con alguna fuente o personaje susceptible de hablar sobre él.
P.D. Guso: ¿Quién es ese pavo con corbata que aparece a tu derecha en la foto? Je, je
26 feb 2008 | 11:53 PM
@Milanesio: El problema es pasar la frontera desde ambos lados. Por mucho que intentes mantenerte al margen, las filias y las fobias son epidérmicas.... Yo no conozco a ninguno de los tres!!!!