Esto no es nuevo. En los noventa ya estaba Héctor del Mar -entonces en Tele 5- hablando de la sillita eléctrica, el abrazo del oso, el torniquete, el súplex o el piquete de ojos. Ahí estaba Hulk Hogan, el Último guerrero, el Enterrador, Rick Flair, el Poli Loco o la Legión del Demonio. Recuerdo que era durante los fines de semana y a primera hora, en un horario eminentemente infantil, pero eran otros tiempos.
Ahora en los patios de los colegios andan alterados ante el auge de las luchas de 'Pressing Catch'. Ostias simuladas y no tan simuladas con el bocata en la mano; la misma historia de siempre: los más fuertes cascando a los más débiles, cualquier excusa es buena para repartir.
Todo gira en torno al programa "WWE Smackdown", que emite Cuatro durante los fines de semana. La cadena se cubre las espaldas al advertir a los padres que no deben dejar a los niños ver sólos los programas y de que todo es un montaje, una simulación. Lo que no tengo claro es que los niños también se lo crean. ¿El resultado? Niños pegados al televisor consumiendo violencia. Consumir violencia, genera violencia y eso se traslada a los patios de las escuelas.