Estaba orgullosa de su padre, pero le puede más la rabia que las lágrimas. Estaba muy orgullosa de su padre, un trabajador que velaba por su familia, pero un cobarde acabó con su vida. Lo ha dicho alto y claro... Dice, además, que no quiere que el asesinato de su padre sea manipulado por nadie, es lo mínimo que se puede pedir. Desafortunadamente, una política, la presidenta de la Comunidad de Madrid, poco después de conocida la muerte de Isaías Carrasco, no tuvo inconveniente en aprovechar las circunstancias. Es de vergüenza ajena:

(el vídeo lo he visto en Netoraton).

Mañana, iré a votar.