Se venía quejando de molestias en el adductor, pero en las pruebas médicas a las que se sometía no había constancia. Se había perdido los últimos cinco partidos y el 17 de marzo, los médicos dijeron que la última resonancia había demostrado que no sufría "ningún tipo de lesión de lesión tendinosa ni muscular" en el adductor.
Tres semanas después, Ronaldinho sigue en el disparadero. Se sigue hablando, cada vez con más alegría, sobre su vida noctámbula; se sabe que su hermano, Roberto, tiene día y hora para hablar con el Barça y poner fin a la aventura blaugrana, después de una escala en Milan.
Alguien hasta se había atrevido a decir que su último partido con el Barça ya lo había jugado y que no volvería a vestirse más con el '10' y la inscripción Unicef.
Seguramente será así, pero muchos tendrían que disculparse. Las molestias que no tenían explicación lógica -"se ha vuelto a borrar", según la vox pópuli- han derivado en una rotura del adductor medio, la misma zona de la que se quejaba. Ronnie estará seis semanas de baja y estoy convencido de no volverá a jugar más con el Barça, a menos que el equipo se clasifique para la final de la 'Champions'. ¿Y ahora qué?
Os dejo con el último gol que marcó.

Importante actualización:

Sique Rodríguez ha desvelado hoy en 'La graderia' que el Barcelona ha ocultado deliberadamente que Ronaldinho tenía un problema en el pubis y un edema en el músculo obturador derecho, cuando el parte médico sustentaba que el jugador no estaba lesionado. En el citado programa, se ha hecho público el contenido completo de este parte médico, que confirma que Ronaldinho padecía una "osteopatía púbica" y detecta una "imagen de bandas mal definidas" en el músculo obturador extremo derecho en su tercio anterior "de carácter edematoso inespecífico", génesis de la lesión que ahora padece en el adductor.
Aquí tenéis el texto.