Hay algo peor que perder, hacerlo sin ser peor que el rival. Eso es lo que le ocurrió al Barça. Old Trafford no fue una pesadilla, sino la escenificación de que algo ha acabado y que se debe construir el futuro. El 'círculo virtuoso' de Laporta es como el 'ciclo de la vida' en "El Rey León"; la lástima es que el empecinamiento del presidente del Barça ha supuesto perder un año, una temporada tirada por la borda, ésta última. Me da rabia tener la razón ante cosas tan evidentes como las vividas este último año. La sensación de 'déjà vu' se ha repetido con protagonistas diferentes y ahora claro, ya no queda más remedio que rectificar. Dicen que las decisiones están tomadas, pero qué credibilidad puede tener una directiva que en junio pasado anunció que había tomado nota ante "la autocomplacencia" de la plantilla y que no se iban a repetir los errores del pasado? Pues aquí estamos. Mayo de 2008, igual que junio de 2007. Nada ha cambiado, aunque eso sí, dos ligas menos, dos 'Champions' menos. Hace unos años, en el Barça no pasaba nada si pasaban unos cuantos años sin ganar nada, pero Laporta y su equipo directivo nos han acostumbrado mal y ha situado al Barça donde quería: en la primera línea mediática mundial, para lo bueno y para lo malo. Dicen que las decisiones están tomadas. Me han contado unas pocas y no me gustan. A mi no me gusta que Pep Guardiola sea el entrenador del equipo. No es porque le falte experiencia, sino porque difícilmente puede volver a salir bien un "invento" como el que supuso poner en manos de un entrenador novel un acorazado como es el Barça. La apuesta de Guardiola es personal de Laporta. En la junta directiva, muchos tienen dudas, pero en Can Barça las decisiones se adoptan unilateralmente y se aprueban por unanimidad. Me cuentan que Guardiola ha puesto pocas condiciones para entrenar al club de su vida. 'El mite', como se le conoce en los entresijos del Camp Nou, ha pedido que la limpieza en el vestuario se haga antes de hacerse cargo del equipo y Laporta está por la labor. Falta por saber la lista de altas y de bajas. Se sabe seguro que marcharán Zambrotta, Thuram, Edmilson, Gudjohnsen y Ezquerro. Lo de Ronaldinho se hará a poco que el Milan no se columpie. Es una incógnita el futuro de Márquez y no me importaría que el Barça tuviera buenas ofertas por Eto'o, Henry y Giovani y los vendiera. Me quedaría con Deco, con el Deco de los últimos partidos, pero está por ver. El problema es la inversión que debe realizar el Barça para reflotar la nave, una inversión que saldrá, en parte, de los nuevos contratos que la entidad tiene para el año que viene (Mediapro y Nike), una buena inyección de millones para que el dinero esté en el campo y no en el banco. Como anécdota os contaré que en el viaje de vuelta con el equipo, el departamento de comunicación del club no quería que se tomaran instantáneas del momento en el que Rijkaard y Laporta se reunieron en el aeropuerto de Manchester. De hecho, nadie se atrevió hasta que Alberto Estévez decidió desenfundar su máquina y compartir la instantánea con todo el mundo. El bueno de Alberto editó la foto en un minúsculo portátil y en unos minutos todas las redacciones tenían la imagen. A partir de ese momento, los fotógrafos y los cámaras de televisión comprendieron que se había abierto la veda, aunque para ello alguien apeló a la profesionalidad, al sentido de la responsabilidad y a una frase con la que muchos se llenan la boca, pero pocos cumplen: "Yo no tengo ningún compromiso con nadie". Gracias, Alberto.
PD: La foto es de EFE.



1 may 2008 | 09:01 AM
Guardiola es un riesgo, sí, pero creo que no nos equivocaremos. Para mí es más riesgo Mourinho. Y yo no me quedo con Deco ni en pintura, por mucho barómetro que sea. Un nuevo entreandor no puede quedarse con un tipo como ese, que por muy ganador que sea, no ha sido bueno para el vestuario. Quedarse con Deco sería lo mismo que el verano pasado, esperar a que esos últimos partidos sean la tónica general... Autocomplacencia, de nuevo. Hay que venderlo, como a Eto'o. Con éste hay que sacar pasta para renovar el vestuario. Y fichar muchos Yayás Tourés (el gran éxito no reconocido de Txiki), es decir buscar africanos como Keita del Sevilla o Essien. Estos son los que hacen falta. El riesgo de Guardiola, ya digo, es relativo. No es un mindundi y Mourinho podría provocar muchos conflictos. A Guardiola no se le da crédito porque hay urgencias y porque la medida sale de una directiva en descrédito, pero analizado bien es el perfil que necesita el Barça. No te olvides que los entrenadores no son lo de antes. Ahroa tienen un ayudante de la táctica, otro del scouting.. Y Pep, además de ser mediático (fundamental), sabe leer los partidos, cosa que se echa en falta desde hace mucho tiempo. El director del Dreeam Team no va a saber leer los partidos. Si precisamentelo que le elogiaban era que antes de que llegara el balón ya sabía a donde lo iba a mandar.
1 may 2008 | 02:35 PM
Gracias por tus palabras, amigo.
Quizás es un tópico y pero yo sólo hice mi trabajo.
Cuando llegamos a la sala de espera del aeropuerto, vi una escena que para alguien ajeno a las interioridades de este club como soy yo, me parecía un perfecto resumen de lo que estaba pasando en el Barça. Todos los jugadores estaban desperdigados por las sala, con caras largas, y sin ningún contacto unos con otros. Parecerá una estupidez pero la sensación que me daba era de absoluta desunión, de que cada uno iba por su lado, de que tenían poco de equipo. He estado presente en otras derrotas importantes de otros equipos (Valencia, Espanyol, Real Madrid, etc, etc) y los jugadores que he visto se unían en la derrota, como un grupo, como un equipo. Se sentaban juntos (obviamente según afinidades y amistades), hablaban y se animaban unos a otros.
Cuando vi la situación en la sala de espera, enseguida quisé hacer fotos, pero mientras montaba la cámara lo comenté con un par de compañeros, grandes compañeros y magníficos fotógrafos, y me dijeron que los responsables de prensa del club les habían pedido que respetasen la tristeza del equipo y que no hiciesen fotos. Caray, ni que fuera un funeral.
No pensaba meterme con un angular a diez centímetros de la cara de Zambrota, pero alguna foto de manera discreta...
En este club, que hace entrenamientos a puerta cerrada sólo ante su propia televisión, que firma contratos sólo con la presencia de su fotógrafo, están tan acostumbrados a filtrar las informaciones a su antojo, que se ponen nerviosos al tener a un montón de periodistas mezaclados con la plantilla y los directivos en un momento delicado como éste.
Yo entiendo perfectamente los límites que la ética impone a nuestro trabajo y más de una y de dos veces yo mismo me he negado a fotografiar escenas o momentos que me parecían con poco interés informativo pero con mucho morbo. No es el momento para hacer una crítica sobre la ética periodística, pero es fácil pensar en programas de testimonios o de sucesos que cada día inundan nuestros televisores.
Pero esto no era lo mismo. El fútbol es un deporte, es decir, un juego en el que unos ganan, otros pierden, pero nadie muere. Como mucho se pierden unos millones de euros. Y eso es parte del juego.
Yo quizás no fotografiaría la tristeza de un jugador al que se le hubiese muerto un ser querido, pero la tristeza de haber perdido un partido importante...
El caso es que por respeto a mis compañeros (y por la pereza que me daba despues de un largo día de trabajo), no hice ninguna foto.
Pero al cabo de unos minutos Laporta se acerca a Rijkaard y se ponen a hablar en un banco oscuro en un extremo de la sala. ¿Y cómo un fotoperiodista profesional va a dejar al menos de intentar hacer esa foto en un momento como el que está viviendo el club?
Como ha dicho Guso, yo no tengo compromisos con nadie, y mi deber, el que yo he elegido, es informar.
Al menos el que yo hiciese la foto sirvió para que todos los demás, fotógrafos y cámaras de tv, se saltasen las peticiones del club y todos sin excepción captaron el momento.
1 may 2008 | 04:19 PM
@Sito: darle las riendas a Guardiola de un equipo como el Barça, demuestra que Laporta no tiene un plan y que va dando tumbos en torno a una idea ignota para el resto de los mortales. Solo hace falta que fiche a Lillo de secretario técnico o, incluso de ayudante, y podemos rememorar la dupla que Lluis Bassat tenía para hacerse cargo del equipo técnico si hubiera ganado las elecciones. Con esta afirmación se demuestra que, de un tiempo a esta parte, se está trabajando a salto de mata.
Nadie niega que Guardiola no sepa leer los partidos, sino que no está preparado para dar el salto. Creo que todo se resume en una cuestión de ascendiente sobre el equipo.
1 may 2008 | 04:46 PM
@Alberto: Eso demuestra nuestra independencia, la fuerza de no estar pendiente si te renuevan un contrato para poder vender una camiseta, una bufanda o la alfombra del Barça, aquella que nadie quiso levantar a pesar de las promesas. También se ha demostrado que un medio como el nuestro no puede faltar a según qué citas, porque nosotros no dependemos de ningún tipo de capricho. Felicidades por tus fotos, nen!