Se puede pensar que por una vez la directiva del Barça lo ha hecho bien y permitirá que Frank Rijkaard se despida de los aficionados en el Camp Nou después del anuncio de que Pep Guardiola lo sustituirá a partir del 30 de junio, es una posibilidad, pero yo, que soy mal pensado por naturaleza, veo en la jugada una calculada acción para rebajar la tensión en el estadio el próximo domingo. Cierto que entre los pañuelos negros que anuncian 'Almogavers' y la tormenta -meteorológica- que se avecina, igual en el estadio somos cuatro gatos, pero también existe la posibilidad de que de una vez y por todas, los aficionados den rienda suelta a su rabia contenida. Ya lo sabíamos, es Guardiola el elegido, lo que desconocía -casualidades de la vida- es que el post sobre 'Elefant Blau' haya sido profético. Resulta que se está preparando una moción de censura por parte de Oriol Giralt (aquí un post de 2005 en el que ya hablaba sobre él) y unos cuantos socios, para aprovechar ese viento en contra que hay contra la prepotencia de Laporta. El presidente rebaja los decibelios en cada intervención, se ha dado cuenta de que quien tiene que estar 'al loro' es él, porque igual se lleva una sorpresa. El Camp Nou, lleno,medio lleno o vacío, será inteligente para discernir entre el héroe y los villanos y seguro que despide a Frank como merece.