Esta vez a Simyo se le ha ido la mano. En su intento de dirigir una campaña de publicidad hacia el colectivo gay han caído en el recurso fácil. Han intentado ser irreverentes con esta nueva promoción y la han convertido en un producto chabacano, sin clase.

Los mensajes son inequívocos. Dos muñecos playmóbil, de estética homosexual, protagonizan los dos anuncios que he encontrado. En ambos, los dos personajes en la misma postura, uno delante del otro. En el primero piden que su número de móvil acabe en 5 (rima fácil), en el segundo a uno de ellos se le ha caído el móvil y pide que el otro se lo recoja. Bromas fáciles, creatividad cero.

Simyo, un operador móvil virtual, que pertenece al grupo holandés KPN, el cuarto operador de telefonía móvil más grande de Europa se ha distinguido desde su aterrizaje en España por unas campañas de publicidad peculiares. Recuerdo aquellas de: "Planes de precios? Para marearme ya tengo el perfume de mi suegra"; o "Si no me ato a un tío, menos a un operador de móvil" u otras como: "Mi móvil como mi hamburguesa: sin pepinillo y como me da la gana" o "Si en un mes sólo hablo con mi cactus, no quiero pagar nada". Mejores o peores anuncios, nada que ver con los de arriba. A veces aprietas las tuercas y el tornillo se pasa de rosca.

Visto en el blog de Daniel Rodrigo.