
Esta vez a Simyo se le ha ido la mano. En su intento de dirigir una campaña de publicidad hacia el colectivo gay han caído en el recurso fácil. Han intentado ser irreverentes con esta nueva promoción y la han convertido en un producto chabacano, sin clase.
Los mensajes son inequívocos. Dos muñecos playmóbil, de estética homosexual, protagonizan los dos anuncios que he encontrado. En ambos, los dos personajes en la misma postura, uno delante del otro. En el primero piden que su número de móvil acabe en 5 (rima fácil), en el segundo a uno de ellos se le ha caído el móvil y pide que el otro se lo recoja. Bromas fáciles, creatividad cero.
Simyo, un operador móvil virtual, que pertenece al grupo holandés KPN, el cuarto operador de telefonía móvil más grande de Europa se ha distinguido desde su aterrizaje en España por unas campañas de publicidad peculiares. Recuerdo aquellas de: "Planes de precios? Para marearme ya tengo el perfume de mi suegra"; o "Si no me ato a un tío, menos a un operador de móvil" u otras como: "Mi móvil como mi hamburguesa: sin pepinillo y como me da la gana" o "Si en un mes sólo hablo con mi cactus, no quiero pagar nada". Mejores o peores anuncios, nada que ver con los de arriba. A veces aprietas las tuercas y el tornillo se pasa de rosca.
Visto en el blog de Daniel Rodrigo.


26 may 2008 | 08:30 PM
Pués si la verdad! Com gay m avergüenza bastante esta campaña: parece como si s ela hubieran encargado a un hetero garrulo que solo hubiera oido hablar de gays en los chistes
26 may 2008 | 11:49 PM
@Glam: Tienes toda la razón. Creo que la gente confunde "la modernidad" con el cutrerío y en esta campaña se demuestra.
27 may 2008 | 01:05 PM
De un tiempo a esta parte vengo observando irreverencias como esta, defendidas argumentando el hastío al concepto 'políticamente correcto' o a 'cojérsela con papel de fumar' . En alguna ocasión es cierto que algunos se pasan de prudencia, pero la mayoría de veces se trata de respeto. Hay gente que se escuda en ese exceso de prudencia para pasar el tornillo de rosca que comentas y lo que hacen es volver 20 años atrás, con chistes y gracietas de carajillo y palillo.
De todas formas creo que hay que distinguir lo privado de lo público. Yo tengo algunos amigos gays en mi equipo de rugby y una cosa son las bromas más o menos bestias entre colegas (si son bien aceptadas, claro). Y otra muy distinta es un anuncio, un artículo, etc.
27 may 2008 | 06:53 PM
@Rafadalton: Creo que lo esencial es el respeto y en este caso, no se hace. Además es que no es ni gracioso. Los barnices de modernidad, a veces se convierten en pintura de brocha.