Tengo la sensación de que hoy el periodismo se va despersonalizando por más artículos personalizados que haya en los periódicos, por más que se acompañe la firma y la fotografía del autor. A menudo pienso que corremos el riesgo de que los periódicos se hagan desde fuera hacia dentro, desde los gabinetes de comunicación y no desde la mesa de la sección, más desde los consejos de administración que de los consejos de redacción, a partir de horas convencionales pactadas por las plantas de impresión y las distribuidoras y no por las necesidades informativas. Me da miedo que los periodistas nos convirtamos sólo en gestores de espacios para los articulistas y que los redactores jefe, subdirectores y directores manden escribir en vez de escribir. Cada dia se hace más difícil discutir sobre los contenidos: los novatos preguntan dónde va su pieza, los veteranos no se ponen (a escribir) por menos de 60 líneas y los que mandan, sólo encargan.
¿Dónde está la complicidad?
¿Dóndé estás Quim para ayudarnos a superar estos miedos?
Pensar en ti me ayuda a combatir mi pesar y hacer las paces con mi oficio.

Este es parte del discurso pronunciado por Ramon Besa tras recibir el primer premio Quim Regàs de Periodismo. Regàs fue un referente para mi generación, Ramon Besa es una de mis referencias.