Hacía mucho, mucho tiempo, un deporte llamado fútbol generaba ilusión. Bien jugado es plástico, emociona y apasiona. Hacía mucho, mucho tiempo, que no veía un partido como el de hoy, un partido tan bien jugado como Holanda lo ha hecho. He disfrutado muchísimo, me ha encantado mi equipo y he descubierto a un gran jugador: Orlando Engelaar, que le ha dado equilibrio a una selección 'oranje' casi perfecta.
Y eso que las he pasado canutas, sin pupitre donde escribir, con la batería del portátil en las últimas, pero ha valido la pena. Estaba tan cerca de terreno de juego, que hasta me he atrevido con alguna foto, como la que veis.