Los días de partido puedes comer, nunca cenar. Así que siempre se trata de aprovechar el día antes y darse un homenaje. En este caso fue en un Sushi Bar. Un producto magnífico. El camarero, un especimen difícilmente catalogable, hijo de emigrantes extremeños, nos dijo que allí se elaboraba el mejor sushi de Zúrich y seguramente tiene razón. El precio magnífico (50 francos por persona). Todo fue perfecto, pero había algo que no cuadraba. No lo he sabido hasta que hoy, buscando informaciones sobre el Barfüsser, he encontrado un detalle definitivo: "Barfüsser. Spitalgasse 14. Gay & Lesbian Bars".