
Perdido en la inmensidad de Zürich: una mochila con el portátil, un mapa en la mano. El último tranvía me dejó demasiado lejos del hotel, pasaban 20 minutos de la una y las únicas almas que paseaban su orgullo por el centro financiero de la ciudad eran los 'tiffossi'. Ni rastro de taxis.
Quienes me conocen saben que mi fuerte no es la orientación, pero en una ciudad como esta es fácil. Ríos, canales, puentes... Demasiados puntos de referencia.
Se me hizo muy largo, mucho más de los 45 minutos que tardé en alcanzar la puerta del Wellenberg. Cuando llegué al puente de Bellevue, que separa el lago de Zürich del gran canal, ya vi que aquel terreno me era conocido y desde allí tomé la instantánea.
Llegué pasadas las 2 de la madrugada. Aún debía ponerme a trabajar un poco, pero no tenía ánimo. Esta mañana me desperté temprano y empecé a transcribir todas las declaraciones de jugadores italianos que la noche antes me parecían palabras ininteligibles.
Ya estoy en Basilea, recién instalado. Me queda una semana en la Eurocopa, dos cuartos de final (Portugal-Alemania; Holanda-?) y una semifinal. A pesar de que los puristas pueden no estar de acuerdo, me está gustando el nivel de esta Eurocopa, me encanta el juego de mi selección (Holanda), de Portugal y los que emocionalmente estén implicados con la Roja también tienen motivos para estar satisfechos.



18 jun 2008 | 07:34 PM
Consuélate. Ya somos dos con poco sentido de la orientación. Mi selección también es holandesa. La Roja no me motiva, me motiva por el entorno que te empuja a seguirla. Solo le presto atención en Mundiales y Eurocopas. Antes, paso pero paso de verdad.
18 jun 2008 | 08:01 PM
Curiosamente, a mí me pasa al contrario: tengo una facilidad enorme para orientarme. El único lugar donde no sé qué me pasó fue Nueva York, y mira que allí, con esas calles y avenidas numeradas, es más fácil que en ningún sitio.
Estoy siguiendo la Eurocopa porque ha habido un par de buenos partidos. Pero no tengo selección. Ni Holanda (reconozco que siempre me han caído bien), ni España ni Castellfollit de la Roca.
@Guso (del anterior post)
Ese tepanyaki está hecho. Pero después tendrá que seguirle un buen cous-cous, una ropa vieja cubana, esa fantástica y especiada comida india... Afortunadamente, Barcelona se parece cada vez más (poco a poco, eso sí) a las grandes metrópolis donde se puede comer cualquier cosa.
19 jun 2008 | 12:44 PM
Yo también me oriento muy bien, de los mapas de viaje me encargo siempre yo, incluso viajando con mis padres desde bien pequeño. Y los itinerarios los planifico yo siempre, nada de viajes organizados. No me he perdido ni en el Japón rural con kanjis...
Bueno, sólo fuí incapaz de entrar en San Diego. Aquel dia llevaba un cabreo de la ostia y bajando de Los Angeles me dió un mal rollo y no era capaz de encontrar la salida de la autopista, nos pasamos San Diego y aparecimos en la frontera con Méjico.
Lo del japo por mi hecho. Hay que proponerlo. Además de las otras propuestas de Juan Carlos también hay que ir a un nepalí que conozco que es muy divertido. Aunque supongo que Csai querrá una PAELLA 2.0 antes.