No sé si saldrá bien o mal, desconozco si la pelota entrará o no, pero con Josep Guardiola las cosas se hacen de otra manera, con criterio. Desde la directiva se había insistido en que además de producirse realmente, el cambio tendría que visualizarse. Disciplina y mejor preparación física, más convivencia, menos estrellas y más jugadores comprometidos.

Guardiola lo tiene claro. Puso las cartas sobre la mesa desde el primer día. No quería dirigir a jugadores poco comprometidos o conflictivos, dio tres nombres, dos de ellos están fuera del equipo. ¿Tiene que quedarse Eto'o?

El camerunés se tendría que ir. Es necesario para él y para el vestuario, también para el entrenador. Los excesos de Eto'o son imperdonables y pesa más su carácter incendiario que los goles que marca. Esa es la realidad.

No vi completamente el partido ante el Hibernian, pero me gustó la solidaridad que vi sobre el campo. Me encantó que los centrales no rifaran el balón, el 'pass and game' en el centro del campo que generó muchos espacios y la excelencia en la banda derecha con Messi y Alves.

Guardiola se puede equivocar, puede entrar o no el balón, pero tiene un plan y a mi me gusta.