
Nunca me han gustado las personas sin compromiso, aquellas que no creen en lo que hacen y que se sienten obligadas continuamente a cubrir el expediente. A fin de cuentas, deben pensar, es a lo que nos han obligado desde pequeños en la escuela y hasta que nos incorporamos a la vida laboral. A eso voy.
Voy a escribir sobre los becarios. Lo sé, es un terreno pantanoso, pero tengo conocimiento de causa, porque yo también fui uno de los últimos de la fila, de esos que no tenía ni un sólo fin de semana libre en todo el año.
Hay muchas y honrosas excepciones, pero en general, ellos desconocen las puertas que se les pueden estar abriendo, se sienten infrautilizados, esclavizados y en ocasiones recurren al recurso fácil y se justifican con su exigua hoja de salario, en comparación con las prebendas de los todopoderosos redactores.
Demasiadas veces anteponen los horarios cuando de lo que se trata es dar lo mejor de sí mismos y se muestran resabiados cuando sólo el tiempo les dará la perspectiva para conocer si están o no en el lugar que les pertoca.
Durante la pasada Eurocopa, un periodista con más bagaje y más responsabilidad en su medio que yo, compartía estas mismas sensaciones. Me comentó, a modo de anécdota, que en su redacción apareció hace unos meses un becario que venía con la más alta recomendación.
Quería cubrir informaciones deportivas y se le ofreció la posibilidad de estrenarse, ese mismo día, en una rueda de prensa convocada a las 13,30 en el Camp Nou. "Imposible, a esa hora, suelo almorzar", le dijo el becario al redactor jefe, quien dio por acabadas las prácticas de aquel aspirante.
En EFE, he visto becarios de todos los perfiles y últimamente me preocupa la inercia con la que trabajan. Las becas de la Fundación La Caixa y la Agencia son una gran posibilidad -un año en una oficina en España, otro en una delegación en el extranjero-, pero muchos de ellos pierden el tren a las primeras de cambio.
A veces no les gusta el ambiente de trabajo, otros culpan al delegado de turno, en algunos casos se sienten infravalorados, otros consideran que no vale la pena estar tan lejos de casa y por eso de un plumazo acaban con sus ilusiones en Johannesburgo, París o México.
Echan por la borda una oportunidad única, que seguramente valorarán con el paso del tiempo. Sólo como justificación vale exponer la nómina, el sentirse infrautilizado o la soledad a miles de kilómetros de casa, lo importante es el compromiso y el sentirse partícipe de algo, porque todo lo demás son excusas de mal pagador.
Al final quienes confían en sí mismos, son los que acaban por salir adelante por muy complicado que parezca todo al principio y ahora mismo en Nueva York, en Washington, en Delhi, en Pekín y en otros muchos sitios ya saben muy bien de su valía.
La viñeta es, obviamente, de Forges.



4 sep 2008 | 12:05 AM
Supongo que tienes razón. A mí me tocó ser becaria durante un año (no en el mundo del periodismo pero al final son todos iguales, creo) y compartí plaza con otros 3 chicos. Uno de ellos no acabó las prácticas porque llegaba borracho demasiado a menudo, otro se fue a casa antes de tiempo asegurando que no podía con esa presión y la ya famosa frase "yo no estudié para esto". El otro, tenía demasiados aires de grandeza, aunque no pareció que eso molestara, pues acabó quedándose fijo en el mejor puesto de la empresa. Yo sufrí cambios de horario, hacer todas las fotocopias de la empresa y otras muchas cosas que de tu propia experiencia seguro que conoces. Aguanté, sobre todo la tensión que se respiraba. Eso sí, al final rechacé quedarme allí. Pero no me arrepiento de nada, exprimí ese tiempo al máximo y aprendí todo lo que pude. En resumen, que tienes mucha razón, perdona por el comentario tan largo. Un saludo
4 sep 2008 | 09:40 AM
(antes que nada, enhorabuena por haber alimentado el blog durante el verano, yo le volveré a dar vida este fin de semana)
Es un tema espinoso. Pero lo que no se puede tolerar es que con aires de grandeza, prepotencia y mucha mucha mucha falta de humildad, se permitan expresar sentencias como si llevaran años en la profesión (en cualquiera). Yo he escuchado frases con mis oídos que me he tenido que pellizcar para creerme que era cierto lo que había escuchado. Y más de una vez y más de dos, cuando se les ha ofrecido una responsabilidad, un trabajo para el que no están capacitados pero que podrían apañarse, la respuesta ha sido del perfil que has contado. Es tarde, no me apetece, ufff, si tengo que hacerlo vale, es que...
Además. Desaprovechan no una beca, sino LA beca (de La Caixa). No tienen ni idea de lo que cobran los mortales de esta profesión. No imaginan que hay cientos de becas donde no hay ni un duro en el abismo. No son conscientes de lo que tienen entre sus manos.
Una abraçada!!!
4 sep 2008 | 11:07 AM
Yo también fui becario y, pese a ir a piñón fijo durante todo aquel periodo, guardo un buen recuerdo.
Eso sí: te aseguro que en Europa Press, donde estuve, no se abría puerta alguna para los becarios. Y te aseguro, como buen hijo de obrero que soy, que si se hubiera entreabierto alguna la habría aprovechado sin dudarlo.
Poco después iba a entrar como becario en El Observador, con tan poca fortuna que el diario cerró dos semanas antes de mi fecha de incorporación.
N'hi ha que neixen estrellats.
4 sep 2008 | 12:03 PM
Salutacions Guso...
Aquí jo tb puc expressar les meves experiencies becarils, però el que s'està posan de moda, entre becaris, és vergonyós!
-Tu saps com va això?
-Perfectament..
-Dons va....
-AAA ii això com....
És el pa de cada dia....es creuen que venen preparats i sobrats, i no en tenen ni idea...
I la beca d'EFE dons crec q no saben la sort que tenen realment, no veuen com està el sector cada dia més mal i aspiren a tot, rebutjant lo que per ells és mediocre o dolent!
salut!
4 sep 2008 | 01:16 PM
Guso, en primer lugar agradezco mucho tu comentario sobre un "terreno pantanoso" como tu defines.
Yo he sido "aprendiz/becario" y he tenido becarios a mi cargo, en una gran empresa multinacional, y hay una diferencia sustancial entre ellos, por una parte los que vienen por recomendación y, por otra los que se han ganado con su esfuerzo y trabajo poder compartir ese "aprendizaje", no ya teórico, sino vivir el día a día prácticamente, cada uno en su respectiva profesión. De los primeros, en general, piensan que debes ser tu el becario y los segundos, son como esponjas puesto que no van a tener otra oportunidad como ésta para seguir aprendiendo y demostrando su valía, además de un brillante curriculum.
Pero dicho esto, también es cierto, que a más de un "maestro", que generalmente no ha sido becario, debería hacer un reciclaje, y entender la importancia que tiene hacer un buen profesional de futuro.
Saludos, y espero que más de un becario de EFE, pueda leer tu comentario, refelexione y exprese su parecer al respecto.
4 sep 2008 | 05:42 PM
Santa razón, Guso.
¡Qué buen comentario! Y más teniendo en cuenta los tiempos que corren por esa gran casa llamada Efe y los selectos becarios que acceden a ella...
Como becario que he sido de LA beca, sólo puedo decir que no aprovechar la experiencia de empezar una carrera profesional en un medio como ese y con la gran oportunidad de curtirse en el extranjero denota algo muy sencillo y que tú apuntas: no todo el mundo está hecho para dedicarse a esto y la falta de compromiso, como bien dices, tiene algo que ver con ello.
Una sola anécdota que me viene a la cabeza es la de una compañera que se quejaba porque, recién aterrizada en Barcelona, le hacían levantar noticias de algún diario. Un año después, cuando se encontraba en una delegación europea, pidió que, por favor, no la hicieran madrugar. Para muestra, un botón; o dos...
¡Saludos cordiales!
5 sep 2008 | 02:09 AM
Has dado en la diana. Post enorme donde los haya, de lectura obligatoria para muchos becarios. Este verano me ha tocado serlo a mí y estudiando Publicidad caí en un periódico. Curiosamente, trabajé con el Celta día y noche (ir a los entrenamientos y currarme tres páginas del equipo cubriendo vacaciones del jefe). Me sentí explotado alguna vez, cuando mi jornada laboral se convirtió en 12 horas diarias. Sin embargo, mientras mis colegas me han considerado un tarado de la vida (al menos me pagaron 370 euros mensuales), sé que estos dos meses de manzanillo me pueden abrir muchas puertas. Es más, el hacer prácticas te mete en el mundo laboral y te prepara para lo que pueda venir. Por eso está bien hacer prácticas antes de acabar de estudiar para ir definiendo los objetivos personales de cada uno. Y también diría una cosa, si otras generaciones hicieron fotocopias y se lo curraron para ganar un puesto, a nosotros nos debe tocar lo mismo, pues, aunque vivimos en una sociedad avanzada, nadie duda que las empresas se aprovechan de los becarios para cubrir vacaciones. Y hacen bien, pues es un aprovechamiento mutuo.
1 abrazo campeón.
5 sep 2008 | 02:18 AM
Guso, de tu artículo se desprenden verdades como puños. La beca de la Caixa y Fundación Efe es una gran oportunidad para cualquier recién licenciado en Periodismo ansioso por iniciarse en el sector de las ***corresponsalías***.
A mi modo de ver, ése es el punto en que fallan la mayoría de becarios, ya que muchos se lo toman como una buena vía para mejorar sus currículos o simplemente vivir una experiencia en el extranjero. Pero estas becas están destinadas a personas que desean invertir parte de sus carreras en este ámbito, porque para aprender un idioma o vivir de fiesta en fiesta ya están las becas Erasmus. Y recordemos que, a día de hoy, ésta es la única beca de formación de corresponsales que existe en España.
De todas maneras, también me gustaría añadir que, como becario que soy, he visto varios tipos de jefes: 1. Los que disfrutan transmitiendo sus conocimientos a aquellos que deciden darlo todo por una profesión; 2. Los que se alegran de las nuevas incorporaciones precarias para ostentar de rango y autoridad. He aquí la otra cara de la moneda.
¡Saludos!
5 sep 2008 | 06:15 AM
Como becario de La Caixa en el segundo año de beca también me gustaría dar mi opinión. Estoy prácticamente de acuerdo en todo lo que dice Guso y la mayoría de comentarios, pero quiero tratar de "justificar" a los compañeros que deciden abandonar en el segundo año cuando están en una delegación extranjera. Obviaré el tema de que es una beca espectacular y una oportunidad única, eso ya lo sabemos todos. Aún así, el segundo año de la beca implica un cambio de vida radical: irse a un país extraño -en mi casi y en el de otros, además lejano-, cambiar de casa, de compañías, empezar de cero y dejar amigos, familia, pareja, etc. Personalmente creo que he llevado el tema razonablemente bien, aunque entiendo que haya personas que no toleren ese cambio. Y no creo que sea un acto irresponsable dejar la beca, para nada. Lo considero una difícil decisión personal que todos deben haber razonado muchísimo antes de tomarla. Algunos dirán que eso ya lo sabían cuando pidieron la beca, que un año no es tanto tiempo y otras cosas. Vale, pero hasta que no estás allí no sabes como te va a ir todo, y creo que están en su derecho de abandonar y empezar, aunque sea de nuevo como becarios, más cerca de casa.
Bricio, ya me lo contarás el año que viene, pero un año es muy largo y el día tiene 24 horas... se hacen otras cosas a parte de pensar que estás ahí para trabajar y convertirte en un gran corresponsal. Es un error tomarse el año como unas vacaciones, pero es una experiencia vital increíble, que va más allá del plano profesional.
Saludos!
5 sep 2008 | 01:52 PM
Cuando a empecé a currar en prensa (Dios mío, hace 25 años), fue un verano en una emisora de radio en la que ni siquiera era becario. Cobraba 250 pesetas por crónica y por supuesto no estaba asegurado. Me maté a currar y me dieron la oportunidad de seguir tras el verano. De los seis que empezamos, hubo dos que se lo tomaron a beneficio de inventario y debo decir que ninguno de ellos ha vuelto a hacer nunca nada relacionado con el periodismo. Después del verano, seguí otro año más a 250 pesetas por crónica y sin asegurar. Otros cuatro años más con contrato mercantil y después de cinco años así, empecé a ser persona con un contrato en prácticas en otra empresa del sector, en la que he trabajado 18 años. Allí pasé de practiquero a responsable de Delegación y una de las cosas más gratificantes era recibir cada verano a los nuevos becarios y tratar que su paso fuera fructífero. Guardo muy buena relación con casi todos ellos y alguno ha llegado bastante arriba. Cuando hablo con ellos y alguno recuerda con agrado su beca me siento más orgulloso de eso que de cualquier otra actividad profesional que haya podido desarrollar. Creo que es un legado que me dejó la vocación docente de mi padre (qepd).
Este verano me invitó a su boda una chica que hizo la beca conmigo hace diez años y a la que luego tuve la oportunidad de ofrecerle varios contratos temporales y de sustitución.
Jefes bordes e impresentables siempre los ha habido y los habrá pero tengo la convicción por experiencia propia de que, salvo excepciones, quien se curra la beca y demuestra una mínima brillantez, acaba saliendo adelante en la misma empresa o en otra porque eso denota el carácter y las cualidades de cada uno. Desgraciadamente también hay cretinos con suerte o con padrino que consiguen lo que quieren sin dar un palo al agua pero esa es otra historia.
5 sep 2008 | 04:41 PM
Mucha razón, sensatez y humildad por parte de Dave y Línea de cal (por cierto David, un abrazo desde la sección de EFE-TV).
Sin embargo, discrepo con Gerard (pero de manera afectuosa!!!)... sobre todo en cuanto al tema de la responsabilidad de dejar la beca. Existe una alta y exigente responsabilidad. Si no eres de capaz de aguantar, no la asumas. Hay una responsabilidad desde que firmas un contrato. Una responsabilidad al cobrar un sueldo (sueldazo, perdón). Una responsabilidad con uno mismo. Y, si me apuras, una responsabilidad con toda la gente que quiso esa beca y que se quedó a las puertas. Porque una vez que alguien rechaza, nadie aprovecha ni la pasta ni, sobre todo, la oportunidad.
Y, ya puestos, tiremos de números. ¿Cuántos becarios han dejado la beca? Si fuera un caso aislado, no estaríamos aquí. Pero cuando es un caso frecuente, la cosa huele mal.
Guso ha visto y oído, en su redacción y de tantas otras, que el nuevo personal no está por la labor. Creo que echa de menos ganas, compromiso y algo de vocación, para sobrellevar una profesión con miserias, guardias eternas y contradicciones. Pero apasionante.
5 sep 2008 | 05:52 PM
@albertogomez
Con lo de las ganas, el compromiso y la vocación (por encima de todo) has dado en el calvo.
5 sep 2008 | 05:52 PM
Donde dije "calvo" quise decir "clavo", naturalmente.
6 sep 2008 | 04:29 PM
Conviene huir de la dinámica de 'mis tiempos eran mejores, se trabajaba más' porque nos convierte en abuelitos. Sin embargo, suscribo casi al cien por cien el post de Guso.
También me parece interesante el post de Bricio. Sí, hay varias maneras de afrontar la relación con el becario cuando eres redactor (o jefe, que evidentemente no es mi caso). Personalmente, siempre, siempre he optado por la versión optimista, la de intentar transmitir los escasos conocimientos o experiencias que me da la profesión, de la misma manera que intento aprender CADA DIA del resto de la gente, tengan 27 ó 45 años, sean periodistas de fútbol, motos, basket o tenis. De eso se trata. Pero a veces, sinceramente, creo que esta versión es vana. A veces compruebas que no existe interactividad, o que sólo existe si adoptas una postura dura, un poco hardcore, de tono duro y un poco áspero. no sé cómo lo veis.
Un saludo a todos
6 sep 2008 | 05:08 PM
A lo que iba yo, sin que sea una defensa "a muerte" de mis compañeros que dejaron la beca -básicamente porque yo estoy más contento que unas pascuas con el trabajo y el país y con todo- es que no creo que a la hora de pedirla se plantearan la posibilidad de que, por la razón que se,a abandonarían en el segundo año, precisamente porque su mayor atractivo es poder trabajar en el extranjero.
Quiero pensar que a la mayoría fue una situación que les superó en el plano personal, más que en el profesional, y tomaron esa decisión. Es mi punto de vista como actual becario... aunque entiendo todas las posturas que se han adoptado respecto al tema. Saludos a todos!
7 sep 2008 | 04:23 PM
@Todos: Magnífico debate. Hay que partir de la base de la situación actual de los becarios (condiciones de trabajo y económicas) respecto a la vivida por muchos de nosotros en nuestra experiencia como aprendices. En muchos casos, la beca sólo era a cambio de conocimientos (percepción económica: cero) y en otras ocasiones la percepción económica era mínima (120 euros mensuales), a cambio de seis días de trabajo y más de un domingo al mes de media (domingos, gratis total). Por eso, da la impresión de que muchos de los becarios de la Fundación La Caixa no saben muy bien la bicoca que tienen, las prebendas que disfrutan y la sensación de que están en el momento culminante de sus carreras, en el momento de dar un impulso a su vida profesional o de dedicarse a otra cosa.
7 sep 2008 | 07:23 PM
Estic d`acord amb el post del Gerard. Coincideixo amb tu en aquest post, i tens tota la ráo amb el que dius, però ja que fas referència a la beca de la Caixa, que igual que el Gerard tinc el privilegi de gaudir, ningú nega que sigui una oportunitat única, però no tot és aguantar perquè sí. Com que has citat algunes de les delegacions on ha plegat el becari, també hauries de saber els motius que els han dut a aquesta situació. Tots, absolutament tots, siguin de la primera promoció, la segona o la tercera, van marxar o marxaran amb la màxima il·lusió al seu nou destí, TOTS! Dit això, també sabràs que no tots els jefes són com tu. Jo no em puc queixar, però sí que hi ha delegats en algunes delegacions que són autèntics fills de puta, inclús n`hi ha una que obertament declara que no vol becaris i que no li agraden. Si algú té la mala sort d`anar a parar allà, com ha passat, perquè les 4 opcions que havia escollit no li van acceptar, cal aguantar les putades, crits i humiliacions que va rebre? (deixa`m dir que no crec que m`hagi mentit en res de tot el que m`ha explicat). No cal aguantar-ho tot només per poder "disfrutar" d`aquesta beca. Si tens una família que mantenir o ja tens una certa edat, entenc que aguantis situacions laborals difícils, l`altre és haver d`aguantar una beca, per molt bona que sigui. Tens raó amb el que dius en el teu post, però no crec que ningú hagi abaixat el cap a les primeres de canvi i s`hagi vingut avall per la distància o pel que sigui, a vegades per sentir-te un inútil com els hi ha passat a alguns, millor agafar i plegar. Ningú torna perquè sí. Et repeteixo, no tots els jefes són com tu, i a vegades, també cal posar-se a la pell del becari. El món no s`acaba amb aquesta beca, per molt bona que sigui. I coneixent alguns dels que han abandonat, si ho han fet és perquè no aguantaven més. No tots, però la majoria sí, i haver d`aguantar perquè sí, a tants km de casa, no sempre val la pena!De totes maneres, torno a dir que tenir aquesta beca és un privilegi.
9 sep 2008 | 02:16 PM
Los becarios somos como niños. Ya sé que la historia del perro de Pavlov y el estímulo condicionado está muy manida, pero yo lo veo un poco así. La Beca Ésa En Mayúsculas tiene un planteamiento erróneo: todo parece estar focalizado al segundo año cuando realmente es al revés. La formación real se forma al primero, pero todo el mundo espera brillar al segundo año, en el extranjero, lo que si que me parece increíble: pasas de trabajar en un terreno que conoces de toda la vida -tu ciudad- a un país completamente nuevo, muchas veces desconocido, y crees que vas a triunfar. En fin.
Alguien dijo que menuda generación de periodistas se avecina cuando todos quieren ser corresponsales en USA o editorialistas sesudos. Bueno-quizás-tal vez. Yo sólo puedo decir que los becarios son un reflejo de lo que se ve en las facultades de periodismo -y ya lo he sido en tres sitios distintos. Estrellas y estrellados "por culpa de otros" siempre están ahi. Sobre horarios, sueldos, aspiraciones, no entro: cada uno encuentra acomodo a sus excusas como le van mejor.
Mentar a los jefes tampoco es erróneo: hay de todo, como en los becarios, pero creo de verdad que hasta el jefe más tonto ve cuando un becario vale y le quita un marrón de encima, aunque esa no sea su tarea, es verdad. Y, que quieren que les diga, yo estoy feliz. Unos señores que no conozco de nada me están dando dos años de experiencias increíbles, de viajes, de conocer gente, de ganar dinero y sólo por mi cara bonita y por saber juntar letras con algo de criterio. Me siento un privilegiado. Mola.
A todo eso, una confidencia: escribo desde el Nido de Pájaros de Pekín, cubriendo los Juegos Paralímpicos. Soy el único español, el más joven de todos los periodistas y ahora mismo el que tiene la sonrisa más grande de todos. A eso me refería, que soy como un niño.
9 sep 2008 | 06:06 PM
¡A la mina os enviaba yo a cavar, panda de moñonas! ¡Remad! ¡Remad! ¡Remad!
PD: Y quien tenga una queja de mi comportamiento, o diga que no le enseñé de qué iba este oficio, es un juangaspart cualquiera.
11 sep 2008 | 02:44 AM
En primer lugar da la casualidad que los que escribís sobre la importancia de esforzarse en una beca sois los que habéis podido proseguir con vuestra profesión. Olvidáis a todos aquellos que se esforzaron igual (o tal vez más) que vosotros y no consiguieron nada. No se puede negar esa posibilidad.
Y considerad que tras la fanfarria a la que nos sometieron a los que tenemos LA beca de "es la oportunidad de vuestra vida", la casa que nos ha formado no tiene, a priori, puesto alguno para nosotros. Ni tampoco hay grandes perspectivas en otros medios que, como sabreéis, están reduciendo plantillas.
Yo he tenido la suerte de ir a Colombia este año, seguramente el destino que más portadas internacionales debe haber acaparado. Lo primero a nivel vital es que Bogotá es un lugar jodidamente hostil (p.d. una sordidez de lo más interesante y no lo voy a negar, me lo he pasado muy bien).
Cuando llegué nadie me esperaba, ni siquiera sabían quien era, ni por cuánto tiempo venía, ni tenía ordenador. Ni me pusieron horario, ni me dieron responsabilidad (joder, es un país en conflicto, es normal), ni me dieron apoyo, ni sabían ni saben nada de mi formación, ni me enseñaron absolutamente nada. Incluso tengo que acarrear una humillante acreditación sui generis en la historia del periodismo colombiano en la que pone "Periodista becario", primera acreditación que desacredita a su portador.
Pero aquí he estado, observando todo cuanto he podido, tratando, como dice Gómez, de no decir "no puedo" para apañármelas a ostias, porque el becario tiene la suerte de que la responsabilidad no es suya. Y sobre todo porque era consciente de que, en un lugar como este en el que todo sucede tan rápido, el que se amedrenta y duda no vale para absolutamente nada.
Y poco a poco, a base de estar, de no tener horarios, de estar disponible fines de semana, mañanas, madrugadas, tardes y noches (digo disponible, no que trabajara todas jajaja), he hecho las cosas más increíbles que un periodista con poco más de un año de experiencia puede pedir. Y el caso es que para eso está el becario: para cubrir las espaldas cuando van mal dadas.
Al principio fue jodido, nunca pensé en volver pero muchas veces me preguntaba qué cojones hacía en un país en el que nadie quiere estar, en una ciudad homicida, en un trabajo en el que no sabían ni parecían querer saber nada de mi. Y sobre todo que no abre ninguna puerta clara.
Ahora, tras recoger las noticias que he andado haciendo y ver que pasé de hacer índices bursátiles y cafeteros (de mierda) a hacer noticias que han aparecido en portada de muchos de los principales periódicos (digitales, en papel ni idea) del mundo, me doy cuenta de que tenía razón cuando decidí esperar. Que es precisamente lo que les dije que hicieran a los que se fueron, aunque su decisión es respetable. (Gómez, los contratos se pueden romper, aparece en las cláusulas).
Y no es que ahora tenga mucho trabajo, va a días, pero sí cuentan conmigo para temas de cualquier trascendencia, pasen cuando pasen.
El año que viene al paro directo. Primero unas breves vacaciones para saborear el hecho de salir al portal de mi casa sin que se me abalance un mendigo hasta el culo de bazuko a "darme papaya" o "dar la plasta". Luego ya se verá. Pero en cualquier caso si bien uno siente que lo "desaprovechan", no jodamos, somos becarios.
Lo único que me da lástima y asco es pensar en cómo funciona el mercado laboral en el mundillo, y saber que se diga lo que se diga en este foro, a la mayoría nos espera lo mismo que a los que lo dejaron que, seguro, también hicieron este cálculo de probabilidades.
Lo importante, moraleja de todos los posts, parece ser perseverar.
11 sep 2008 | 09:24 AM
Este Salord, como decimos algunos por aquí, llegará lejos... Felicidades por el post y por la actitud...
11 sep 2008 | 10:27 PM
rabo por salord!
11 sep 2008 | 11:43 PM
Gran Salord i gran post!