Ser periodista tiene ese punto de chafarderismo, de introspección vouyerista. Cuentas para que te cuenten, 'quid pro quo', porque en el fondo este negocio se basa en el tráfico de informaciones, en la vieja maxima de información es poder. Esta semana he tenido una intensa actividad. Tres encuentros con personas que te cuentan porque saben que no vas a publicar estas confidencias, seguramente por eso mismo se dejan ir en la conversación.
Amigos, estamos ante el 'off the record', una herramienta fundamental para el trabajo de los periodistas, informaciones que sirven para contextualizar trabajos posteriores, una manera de saber lo que se cuece en diferentes ámbitos.
El lunes estuve con Rafa Aguilar, el seleccionador de waterpolo, el hombre anda desocupado. Después de la vorágine postolímpica, Rafa está expectante porque le vence el contrato a él y a su equipo técnico y, además, el mes que viene hay unas elecciones a la presidencia de la RFEN.
El martes, Rubén Peris, organizador de la Volta, me contó sus planes de futuro, que pasan por la posibilidad de convertirse en vicepresidente de la Federación Española de Ciclismo, su próxima aventura en África en la 'Titan Desert', pero eso no fue todo.
Hoy hemos tenido en la redacción a Pere Alcober, el concejal de deportes del ayuntamiento de Barcelona. Nos explicó los nuevos planes para el estadio olímpico de Montjuïc, los entresijos de la organización barcelonesa de la etapa del Tour, datos sobre el Europeo de Atletismo, pero lo sustancial no fue eso.
Dentro de unas semanas o de unos meses Aguilar, Peris o Alcober generarán otro tipo de informaciones, seguramente entonces será el momento de desvelar estrategias o, en todo caso, de interpretar con exactitud lo que ocurre. Entonces es cuando se agradecen todos los 'off the record'.