No soy un asiduo de la Fórmula Uno. Es más, me aburre. Sólo me interesa la salida, después de la primera vuelta, apago el televisor. Además, en los tiempos del alonsismo, odiaba la prepotencia del asturiano y ese periodismo-españolista-forofista que se destilaba.
Pero hoy, he decidido darle una oportunidad a la carrera y he disfrutado. Nunca habría pensado que una carrera pudiera ser tan emocionante, tan intensa y en Interlagos, el espectáculo ha sido de primer nivel.
Ganó el Mundial Hamilton, pero sufrió, sufrió hasta la última vuelta, hasta casi la última curva, cuando adelantó a Glock. No sé si Hamilton se merecía o no la victoria, da igual. Lo que intuyo es que si Renault hubiera estado a buen nivel desde el inicio de temporada, no sé si Alonso, ese Alonso menos divo y mejor piloto, hubiera tenido sus opciones.