Samuel Eto'o marcó cuatro goles, pero el fenómeno fue Leo Messi, que se firmó un partido magnífico. Protagonista en prácticamente todas las acciones de gol, el argentino estuvo sublime. Perfecto en el desborde, en su especialidad, también estuvo portentoso en el pase. Se demostró que cuando Leo, además de hacer una gambeta, asiste: su nivel sube hasta niveles espectaculares.
Me encantó el Barca, uno de los mejores Barcas de siempre, aunque aún no haya ganado nada. Juegan con una concentración brutal, tienen una gran calidad y están en una racha de ensueño. Los números demuestran de qué estamos hablando: 34 goles en 10 partidos: 13 goles de Eto'o en los mismos encuentros, 8 goles encajados por Valdés.
El profeta no es Eto'o, quien antes del partido dijo que iba a marcar 4 goles, sino Manolo Preciado, el entrenador del Sporting. Después del 6-1 al Atlético de Madrid aseguró: "La goleada del Barça al Atleti no va a ser la última de esta Liga". Me gusta que Preciado tenga razón.