Ni los analistas más sesudos tienen explicación a lo que sucede. ¿Cómo es que el Barça se pasea en la Liga y sufre ante equipos de segundo -Basilea- o de cuarto nivel -Benidorm-? Yo tampoco acierto a explicarlo. Cierto es que el Barça sale con más de pausa y eso le da aire al rival, pero de ahí a sufrir, no hay demasiado trecho. Adivino que es un problema de circulación de balón y de mentalidad, porque se ha demostrado que después de la tediosa primera mitad, algo debió decirles Guardiola a sus chicos en el vestuario y espabilaron en la reanudación. El Benidorm, un Segunda B como el Irún, soñó con forzar al menos la prórroga, sorprendió con una buena disposición táctica, pero nunca creyó en la posibilidad de sorprender en el Camp Nou. Lo importante es que el Barça está en octavos y superó la primera ronda de una competición que sólo interesa si la ganas.

La foto es de Reuters.