
Entre el balneario Codina y Torre Simón encuentras la quietud precisa. El balneario es un lugar arraigado a la historia familiar, uno de esos sitios que respira tradición. Torre Simón es una hermosa villa de veraneo de estilo modernista, reconvertido en restaurante, que nos sorprendió con una magnífica apuesta culinaria.
Hasta Tona nos fuimos un fin de semana. Nos instalamos en el Hotel Aloha, disfrutamos de la 'vida de poble' y del trato cordial en el Hostal Montserrat, pero sobre todo de la hospitalidad del Codina y de la magnífica puesta en escena y calidad del Torre Simón.
Para el recuerdo quedan los tratamientos en el Codina, pero más ese menú de degustación que nos sorprendió a todos, por la calidad y por el precio en el restaurante Torre Simón.
Empezamos con unos cuantos platillos para picar: jamón de Jabugo, foie y salmón con tostaditas, carpaccio de atún, canalón de camagrocs, crema de boniato con mascarpone y risotto de ceps.
Para el primer plato se podía elegir entre pescado (rape alangostado con banda de hojaldre y mermelada de cebolla o castañola a la plancha con ajos confitados o queso Chaumes) o carne (solomillo a la salsa del café de París o una carrilada de Ibérico).
El postre era o bien un tiramisú o una copa de mango y frutos del bosque y espuma de yoghourt.
Los vinos elegidos fueron un Azpilicueta 2005 crianza y un Sumarroca blanc de blancs.



9 abr 2010 | 11:23 AM
Hola. hace 30 años viví en Tona (yo era una niña).. y recuerdo cuántas veces pasé junto a la verja de aquella enorme mansión...(por aquel entonces estaba abandonada, y los matorrales cubrían la verja... apenas si se veía la casa... Mi imaginación de niña, me hacía pensar que quizá habría fantasmas...Aún así, me encantaba y me preguntaba a quien pertenecería...Mi hermano y yo, algunas veces pensamos en entrar por la verja rota...pero al final,siempre nos podía el miedo, y salíamos corriendo...Cual ha sido mi sorpresa ahora, cuando, buscando en el google-map, intentaba localizar mi antigua casa... y , después de un buen rato intentanto ubicarme, consigo localizarla (la antigua calle, ahora se llama Carrer de Doctor Bayés, pero hace 30 años era, simplemente carretera a Vic...)...la curiosidad me puede... y sigo avanzando por la calle, para buscar la antigua mansión... y la Ferrería, en la que jugábamos mi hermano y yo de pequeños... y me encuentro la gran casa ¡preciosa!
totalmente restaurada y viva!!! que bonita!!! jamás se me hubiese ocurrido que podría haber sido convertida en Restaurante ( y muy bueno, según tengo entendido!! Bueno, espero volver algún día!