Que hemos entrado en una peligrosa espiral en la que se valoran más otras virtudes que no la cultura del esfuerzo es una evidencia. Superdotados hay unos pocos, pero con esfuerzo se puede conseguir casi todo.

Lo que yo destacaría de él es esa capacidad de lucha que ya demostraba de pequeñito. Si hay algo que se echa en falta hoy en día en cualquier ámbito y en cualquier profesión, aunque afortunadamente no en todos los casos, es precisamente la voluntad de superación, el esfuerzo, la perseverancia y la satisfacción por el trabajo bien hecho.
(...) Es sobre todo un trabajador, y sería bueno que éste volviera a ser un valor al alza. Tengo la convicción de que la satisfacción viene por la vía del esfuerzo. Y si consiguiéramos que la sociedad asumiera estos, si se lo inculcáramos a nuestros jóvenes, dejaríamos resueltos muchos de los problemas que tenemos.
(...) Es un chico normal que ha sido educado de tal forma que le han reconocido los buenos resultados en todo lo referente a su formación, pero jamás le han escatimado el esfuerzo. No voy a a negar que existen unas habilidades innatas, pero lo importante bajo mi punto de vista es que uno tenga la satisfacción de cumplir con su deber.
(...) Pienso que su éxito es vivir todo lo que le está ocurriendo con total normalidad; confiar en sí mismo, pero sin dejar nada al azar. Su mérito está mucho más en su voluntad trabajadora que en un don innato...

Extracto del texto: Rafael Nadal. La humildad de un fuerza de serie, en el que su entrenador y tío, Rafa Nadal, habla sobre el número uno del mundo.