Otra exhibición más. Crece el Barça partido a partido y no se le ve límites. Supera las dificultades planteadas con una solvencia insultante, por ejemplo la de hoy, sin Samuel Eto'o y con un Leo Messi que no ofreció su mejor versión.
Da igual, porque el invitado inesperado a la fiesta fue Thierry Henry. Soberbio jugando con espacios por delante, estuvo muy fino en el 1-0, hábil en el 2-0 y oportunista en el 4-0, después de una gran asistencia de Bojan Krkic.
Mostró el Barça de lo que es capaz. Dominó en partido con una suficiencia insultante y vapuleó al Valencia de principio a fin, en un partido en el que si los de Guardiola hubieran estado más acertados ante la meta de Renán, el resultado hubiera sido espectacular.
Aquellos visionarios que auguraban problemas cuando el Barça se midiera ante rivales de la parte alta de la clasificación, deberán revisar su discurso, después del 6-1 ante el Atlético de Madrid, el 0-3 al Sevilla y el 4-0 ante el Valencia.
Es lógico que la euforia se dispare ante la visita del Real Madrid. Ni Guardiola la podrá frenar.

La foto es de AFP.