Mientras algunas empresas deciden suspender la copa de Navidad, por aquello de que estamos en crisis y escenificar el ahorro con la teoría de "El chocolate del loro", otras no se están de nada. La Cámara de Comercio de Madrid ha decidido enviar 100 cestas de Navidad a otros tantos políticos y empresarios, unas cestas valoradas en 1.000 euros cada uno de ellas.
El humilde presente incluye:

* un televisor Grundig de 32 pulgadas,
* un jamón,
* un lomo,
* un chorizo,
* una caja de turrones,
* una caja grande de productos navideños variados,
* una botella de champán Moët Chandon,
* una botella de Baileys,
* una botella de ron,
* una botella de vino Albariño,
* una botella de Chivas y una botella de Marqués de Riscal reserva 2004.

Se hace complicado justificar este regalo en los tiempos que corren, sobre todo porque al final son los mismos que después tienen que tomar medidas anticrisis, como por ejemplo abaratar los despidos de sus trabajadores.