Los cambios en la preparación física y en los hábitos alimenticios, llevados a cabo desde la llegada al banquillo de Pep Guardiola, son las razones por las cuales los jugadores del Barça, de un año a otro, sufran prácticamente la mitad de las lesiones y el periodo de baja se haya reducido hasta tres veces menos de una temporada a otra.
Este es el resultado de la comparativa de los problemas físicos del Barça entre agosto y diciembre de 2007 y entre agosto y diciembre de este año.
Mientras que en la temporada pasada, el equipo de Frank Rijkaard sufrió hasta 24 contingencias físicas que supusieron un total de 57,5 semanas de baja a la plantilla, en la actualidad se han producido 14 problemas físicos con un total de 19 semanas de baja, una diferencia abismal.

El papel de Lorenzo Buenaventura es fundamental. Que Pep Guardiola permita en pleno mes de enero a Paco Seirul.lo formar parte del 'staff' técnico de la Federación Española de Balonmano, con vistas al Mundial de Balonmano, demuestra el escaso ascendiente que el veterano preparador físico tiene ahora en la preparación del primer equipo barcelonista.
En teoría, Seirul.lo, preparador físico del 'dream team' de Cruyff y del Barça de Frank Rijkaard, y Lorenzo Buenaventura eran los responsables, al 50 por ciento de la preparación física del equipo, pero con esta decisión, resulta evidente el papel de uno y otro.
Buenaventura es, por lo visto, quien planifica, gestiona y coordina todas las variables que afectan al rendimiento del jugador, desde el descanso activo hasta la alimentación -capítulo que supervisa Esteban Gorostiaga-, la tecnología a utilizar o el uso de la psicología deportiva.
Lorenzo Buenaventura, sevillano y bético de cuna, hijo de Pedro Buenaventura, que fue entrenador y secretario técnico del Betis durante tres etapas diferentes, se dio a conocer al frente de la preparación física de aquel Cádiz de Víctor Espárrago, el mejor de la historia.
Continuó como recuperador físico, fue el responsable de la recuperación de Kiko Narváez en el Atlético de Madrid, y después dirigió la preparación física del Valladolid, de nuevo con Espárrago, Espanyol y Atlético de Madrid. Coincidió con Bielsa en Barcelona y éste le encargó la preparación física en el Mundial de Japón y Corea. Tras aquel Mundial, pasó un año dirigiendo la preparación física del Inter de Milán y después la del Atlético de Madrid (2003-04).
Una cuestión de índole personal, que no he conseguido aclarar, le llevó de retorno a la bahía de Cádiz, donde aceptó una nueva oferta del Cádiz con la condición de poder continuar encargándose particularmente de la recuperación de futbolistas. Eso es lo que había hecho desde entonces, habiendo descartado ofertas del Manchester United, el Real Madrid o el Liverpool de Rafa Benítez.
Buenaventura y Guardiola tenían amigos comunes y fue determinante que el primero fuera profesor de Pep durante el curso de entrenadores. La insistencia del entrenador del Barcelona le ha llevado hasta el Camp Nou.
El trabajo de Buenaventura se complementa con el de Esteban Gorostiaga, el fisiólogo contratado por el club a principios de temporada, pieza clave en los nuevos hábitos alimenticios del equipo. Gorostiaga marca pautas y comprueba su eficacia personalmente cada trimestre.
El fichaje de ambos, además del ascenso de Aureli Altimira en el trabajo de campo y de la presencia de Francesc Cos (ejercicios de fuerza) ha redundado en el buen rendimiento del equipo, tanto físico como médicamente, algo que ha quedado demostrado en esta primera parte de la temporada.
Los datos de la temporada pasada los podéis consultar en El Entorno, una maravillosa página de gran ayuda, que edita con mimo Marcos López, periodista de El Periódico. Obivamente, las capturas de las lesiones de esta temporada, corresponden a la misma fuente.