Que la apuesta Mané no iba a funcionar, era algo que estaba cantado. Que el Espanyol no había tenido paciencia con Márquez, una evidencia. Desde hace tiempo, en Montjuic se sabe quien manda, quien hace y deshace de puertas adentro, que es donde realmente importa. Los pesos pesados del vestuario ya tienen a quien querían, la apuesta es muy arriesgada, la directiva se la juega en un intento de salvar la categoría y no estrenar el nuevo campo en Segunda División. ¿Mana Mané? !Mana, Tamudo! En el fondo, el fútbol es un sketch, una parodia de sí mismo.

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20 de 2009.