Lo decía el filósofo del fútbol, Jorge Valdano, el fútbol es un estado de ánimo y hoy volvió a demostrarse. El Camp Nou vivió de la ola al miedo en apenas 10 minutos. Con el 3-0 ya estaba todo hecho, lo parecía en la grada y también en el campo. Diez minutos de desconexión dos goles del Espanyol, uno de ellos en un error de Pinto, y a sufrir, sufrir no por el empuje del rival, si no por la idiosincrasia culé.
Fue un típico partido copero. Bojan Krkic aprovechó su oportunidad. Listo en el 1-0 y hábil en el 2-0. Alves (11 asistencias) regaló el 3-0 a Piqué. Ya estaba todo hecho, hasta que un rebote puso al Espanyol en el partido, después el 3-2. Fue un buen ejercicio con vistas a la 'Champions', igual al final le tenemos que dar la razón a Pep Guardiola y no podemos celebrar nada antes del tiempo. Piano, piano.

La foto es de AP.

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34 de 2009.