Si te sientes observado, moderas tu actitud, no hay dudas y más cuando una cámara de vídeo te vigila. Por si había dudas Reporteros Sin Fronteras lo demuestra en este video. Dos niños entran en una habitación y empiezan a jugar. Primero con los juguetes que tienen a mano, después se enzarzan en una pelea. Después se instala una cámara en el habitáculo, a la vista de los dos niños. Las cosas cambian, la intimidación de la cámara, el poder del gran hermano.



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