Gracias a las nuevas tecnologías no hace falta que esperes a un comunicado del equipo Astana para saber qué ha cenado Lance Armstrong o cuál es su ánimo después de haberse roto la clavícula en la Vuelta a Castilla-León, simplemente es cuestión de acercarse a su twitter y ver qué pasa.
Armstrong es un tipo educado, que da los buenos días, las buenas noches, cuelga fotos y hasta te dice cuál es el contenido de su Ipod.

Este es su twitter, y este el de Johan Bruyneel, el directo de su equipo.

Por lo que pueda pasar, yo estaré atento a lo que publica Lance desde su blackberry.