Rumor de cucharillas, del sonido del azúcar cuando se mezcla con el café. El interlocutor cansado del discurso pueril de su acompañante, levanta la cabeza y censura: "Antes de decir chorradas, fíltrate". Todos nos tendríamos que filtrar, filtrar los contenidos creados en la cabeza antes de abrir la boca. Nos iría mejor. Genial, gracias Dave.