
Debe de tener muchas facturas pendientes, porque no para de disparar. A diestro y siniestro, arriba y abajo. Aprovecha cualquier circunstancia para pontificar, de hecho no ha parado de hacerlo desde que finalizó la temporada, con un solo objetivo: el Real Madrid.
Joan Laporta se ha mantenido fuera de los focos durante toda la temporada. Al club y al equipo le ha ido muy bien esta decisión, seguramente motivada por el protagonismo de Pep Guardiola, que hasta eso ha sabido gestionar, seguramente sin querer.
No sé si el presidente del Barça está mal aconsejado -no lo creo- o no se deja aconsejar -lo más seguro-, pero ha recuperado ese estilo agresivo del que había hecho gala durante buena parte de su mandato.
Personalmente no me gusta ese perfil de Laporta, más propio de un contertulio radiofónico, que de un presidente de una gran entidad. Salvo el 'tritranquilo', pronunciado antes de viajar a Nueva York el día después de que el Madrid contratara a Kaká, no ha acertado en sus maneras.
Pocos se creen ese mensaje repetitivo en el que desea la continuidad de Eto'o, pero lo peor es esa madriditis presente en todas sus declaraciones. Aunque lo piense él y también todos los barcelonistas, Laporta no puede hablar sobre el modelo Florentino en términos de imperialismos, prepotencias y chollos, es una cuestión de clase, de saber estar.
Por eso, aún peor me parece su análisis sobre 'los canguelos y los cagómetros', que "han acabado por explotar en las narices" de los medios madridistas. Nos guste o no, para bien y para mal, el fútbol es efímero. Los títulos conquistados, y las decepciones acumuladas, caducan al poco tiempo. El triplete es motivo de orgullo para todos los culés, algo que se recordará siempre, pero hay que mirar hacia adelante y pensar en el futuro, sin olvidarse de nada.
Ah, y otra cosa, después de tanto largar contra los medios pro-madridistas, lo que no acabo de precisar es porqué se prodiga tanto en ellos. Por ejemplo anoche, después de denunciar la explosión nasal, habló para Onda Cero y Radio Marca.



23 jun 2009 | 06:11 PM
@Guso
Te voy a ser sincero. Sé que no es lo políticamente correcto, pero lo que ha dicho Laporta es lo que yo siento y pienso, y creo que no soy el único culé que lo piensa.
Florentino puede amenazar ladinamente al poco de ser presidente en contratar a Messi, nos puede distorsionar el fichaje de Ribery, hablar del yo, yo, yo y no reconocer sus fallos (echándole la culpa al staff técnico) sin que nadie o casi nadie le diga nada, sin que nadie de la prensa madrileña hable de que ha roto el mercado, sin que nadie de la prensa madrileña vea avasallamiento en su estilo negociador, con todos los medios defendiendo lo que hace porque es Tiburón Pérez y, en cambio, Cutre Calderón es la diana de todas las críticas. Porque el chorizo Calderón roba con las manos sucias y dejándose olvidada la navaja del delito, mientras que el ingeniero lo hace con elegancia y sin ruido, digamos, mientras Gallardón y Espe hacen la vista gorda y cuenta con cómplices que podrían ser premio nacional de literatura.
Quizá no sea el papel del presidente, pero es una hartura todos los días la misma cantinela. Tú estás en Catalunya y te llega diferente. Fuera se aguanta mucho peor: No tenemos a la mano RAC 1 ni Catalunya Radio, tenemos a los Manolos, a los García Caridad y a los portavoces de Florentino en Prisa. Si a eso le añades a los de la Sexta -vaya una decepción con la infuencia de Roures- pues acabas asqueado de tanto florentinato y en muy pocas semanas. Y ten en cuenta que en lo de Floren hay algo más que interés en fichar, hay campaña mediática por acaparar el protagonismo en los medios. Menudo señorío.
23 jun 2009 | 06:16 PM
Por cierto, ya me he borrado de Digital +. ¿Y tú cuándo?
23 jun 2009 | 06:32 PM
@Sito:
El presidente del Barça no puede dedicarse a según qué cosas. Debe mantener la equidistancia y ser más correcto, no entrar en el cuerpo a cuerpo, por mucho que en las Españas se dediquen a propagar otra religión. Además, Laporta no puede estar en los medios cada día. Esa es la opinión que tengo después de unos cuantos años dedicándome a todo esto. Después, tengo la percepción de que tiene muchas cuentas pendientes tras la moción de censura del año pasado y ha esperado para decir lo que pensaba.
Yo tampoco pertenezco a esa familia.