Hoy he descubierto el mundo de Ricardo Siri, el universo de Liniers, en el que cohabitan, entre otros, Enriqueta, el gato Felini o el oso Madariaga. Me encantan sus trazos y sus colores, que evocan a otros historietistas. Su tinta huele como la de Quino,  la de Bill Watterson, la de Hergé o la de Mariscal. Me han encantado sus trazos y sus historias.