Dice que es una cuestión de sensaciones, de 'feeling', de olfato futbolístico y, siendo así, a Pep Guardiola hay que creerle. En cuatro minutos dio sus razones por las cuáles no deseaba la continuidad de Samuel Eto'o. Dice que no hay motivos futbolísticos, ni tampoco extradeportivos para la salida del camerunés, sino que todo parte de la necesidad de "mirar hacia adelante", de "cambiar caras" y de buscar nuevos retos. Es Guardiola elegante hasta en la despedida. Sabe el técnico del Barça que no es el momento de explicar las razones por las que no desea a Samuel, hay que cerrar un traspaso y Eto'o tiene la llave, aunque ha dado unas cuantas pistas: "Me lo dicen mil cosas... Después de haber ganado lo que hemos ganado, tenemos que cambiar el vestuario".