No estuvo del todo mal para ser el primer partido, por el cansancio acumulado, las rotaciones y por las bajas, pero el juego no fue el deseable. El Barça, como el Madrid, más goles que fútbol. Resolvió con solvencia, sin prisas y volvieron a lucir los jóvenes: Bojan y Pedro, especialmente; así como un impresionante Keite. A Ibrahimovic hay que dejarle todo el margen del mundo. A los goleadores no les valen las prisas y él al menos ya ha sumado su primer gol, después de intentarlo, intentarlo, intentarlo...
Estas dos semanas de descanso le irán bien al Barça después del trajín del inicio de la temporada, con dos títulos en los primeros quince días que suman hasta cinco el botín de 2009. Demasiados kilómetros y demasiados partidos para un equipo que sigue en lo más alto a pesar de la exigencia y los títulos.
Ante la próxima temporada, habrá que tener en cuenta una serie de cuestiones:
- El equipo apenas se ha reforzado: Maxwell por Sylvinho; Ibra por Eto'o; Chigrinsky por Cáceres; fuera Hleb, adiós Gudjohnsen; por lo que resultará primordial el papel de los jóvenes: Tiago, Muniesa -lo admito, no me gusta-, Fontás, Jeffren, Jonathan dos Santos, pero sobre todo Pedro y Bojan. Guardiola lo ha admitido públicamente: "somos pocos, pero bien avenidos".
- Resulta prácticamente imposible repetir los títulos de la temporada pasada. El colchón conseguido hasta ahora es importante, si se suma el Mundial de Clubes y otro más (Liga y Champions) estaríamos hablando de otra temporada excelente.
- El ruido electoral. Guardiola blindará al equipo contra cualquier especulación, aunque todo dependerá de si las cosas van bien en el terreno futbolístico.
- El futuro de Guardiola. Me da la espina de que si quien gana las elecciones es Sandro Rosell, Pep tendría muchas opciones no sólo de continuar al frente del equipo -si él quiere, claro-, sino de convertirse en el primer general manager de la historia del Barça: entrenador y secretario técnico. Veremos.