¿Un mal día, un exceso de confianza o la imposibilidad de gestionar el papel de máximo favorito? Ha sido decepcionante el estreno de la selección española de baloncesto. Por mucho que se haya medido ante un equipo emergente, como es Serbia, compuesto por jóvenes talentos; España ha firmado una actuación muy por debajo de sus posibilidades.
Los números son escalofriantes. 57 puntos anotados; sólo dos jugadores por encima de los 10 puntos; 2 triples de 19 intentados; 15 libres sobre 28 y 18 canastas en juego de 42 tiros de dos lanzados.
Salvo Felipe Reyes (¿por qué siendo el mejor jugó tan poco?  y algunos momentos de Juan Carlos Navarro, el equipo estuvo desconocido, falto de dirección desde la banda y nula en la pista. Una defensa blanda, un ataque inconsistente y mil dudas en cada acción.
España perdió (66-57), pero no debe tener problemas para pasar ronda. La suerte es que en este tipo de torneos, con partidos diarios, apenas hay tiempo para la reflexión y una victoria en el siguiente encuentro serviría, simplemente, para dejar de hablar de los errores cometidos.

Las estadísticas oficiales aquí.

La foto es de EFE, extraida de RTVE.es