La foto original aquí.

La polémica suscitada por el caso de las fotos de las hijas de Zapatero con los Obama es la demostración de que en este país nos vamos por las ramas y nos entretenemos con vaguedades. No se trata de cuestionar el papel de un medio de comunicación, en este como en otros muchos casos la Agencia EFE, sino de determinar las reglas del juego que en este apartado son muy claras: "las informaciones que son susceptibles de ser lesivas para los menores no incluirán la identidad de los mismos ni podrán ser reconocidos en los materiales gráficos o videográficos". Así ha sido siempre, con las hijas de Zapatero, y con alguna foto ilustrativa del primer día del curso escolar, por ejemplo, en la que los niños aparecen con la cara pixelada.
Lo que sí es discutible es que, si Zapatero no quiere que sus hijas aparezcan en los medios, al entender que se podría lesionar la intimidad de los menores, es que posen para una foto con los Obama, sabiendo que, si no es EFE, después la Casa Blanca, en su maravillosa cuenta de flickr, o los fotógrafos del Departamento de Estado Norteamericano por la misma vía, van a regalar esas fotos a los medios de comunicación que deseen publicarlas.

El debate se centra en si el presidente de un país es o no un personaje público, si el acto al que acudieron fue público o privado o si todavía existen presiones del Gobierno en EFE cuando lo trascendental sería calibrar la interpretación de Zapatero en la cumbre del G-20 y en la Asamblea de Naciones Unidas. ¿Alguien sabe algo de esto? Lo dicho, las ramas y las vaguedades.

Enlaces relacionados:

Un comunicado de EFE explicando el asunto.

El Consejo de Redacción de EFE también ofrece su versión.

Fotos de hijos de mandatarios extranjeros.

Los foros en internet echan humo.