Ni el Barça acabó pidiendo la hora, como publicaron unos, ni el Almería ganó en el Camp Nou, como publicaron en portada -del diario en papel- los otros. Simplemente el Barça resolvió apuradamente un partido complicado frente a un rival que no chutó ni una vez a puerta, que utilizó un planteamiento táctico que se pierde en la noche de los tiempos.
Pero de eso no quería hablar hoy, sino de la diferencia futbolística existente entre el equipo de Guardiola y otros dos aspirantes al título, el Sevilla y el Real Madrid, que se han medido esta noche.
Me ha gustado mucho lo que he visto, un gran partido. Son dos buenos equipos, hoy mejor el Sevilla que el Madrid, pero creo que sus opciones de éxito si se miden de igual a igual al Barça son muy limitadas.
El Sevilla dispone de jugadores determinantes, mucho músculo y pegada en delantera; el Madrid tuvo hoy la misma pegada, aún sin Cristiano Ronaldo, pero sufre mucho cuando no tiene el balón.
La diferencia entre ambos fue Casillas, que evitó una sonrojante derrota al Madrid. Nada nuevo. Lo que llama la atención son las autopistas que el Sevilla disponñia por cada banda; el espacio existente en el centro y los errores de concentración existentes en la defensa blanca.
Después de los primeros seis partidos, ya no hay dudas de quien es el líder. A algunos les puede valer como excusa la ausencia de Cristiano Ronaldo, pero en el fondo, los madridistas saben que la diferencia, siempre las marca Casillas, y cuando eso ocurre, es que su equipo no está para muchas fiestas.

Anoche la diferencia la puso Pedro, como en Montecarlo, como en la Supercopa de España.

La imagen de Marca la he obtenido gracias a Bardeportes y se puede comprobar aquí.