Un regalo para los escépticos; un puñetazo en la cara de los oportunistas; una lección de fútbol, un aviso a navegantes, una demostración de poderío, pero sobre todo una nueva ocasión para volver a creer en Pep Guardiola. Es bueno recordar lo que el entrenador del Barça dijo en la víspera:

"Dejadme que piense que sin ellos (sin Ibra ni Messi) también puedo ganar. También lo podemos hacer sin otros. Salir, saldremos y vamos a jugar el partido. Con lo que tengamos".

Como decíamos ayer, llegó el momento esperado y el Barça no falló. La foto es de Alberto Estévez.