Pienso que el presidente del Barça pierde su condición anónima en el momento en el que acepta el cargo y ya nada puede ser igual para él. Por eso no pasa inadvertido si se baja los pantalones en el aeropuerto, si abronca a su chófer en plena Diagonal o si decide correrse una 'farra' en una sala de fiestas.

Que Laporta, algunos directivos y un grupo de periodistas ponían el fin de fiesta de los partidos en 'Luz de Gas' era conocido por todos, pero hasta el domingo pasado, no habían aparecido periodistas 'no habituales' en el local.

Si hasta ahora no ha aparecido ni una sola imagen de las 'congas' de Laporta en 'Luz de Gas', no es óbice para que nadie se extrañe si alguien decide publicarlas.

Ahora Laporta se justifica y vuelve a presentarse como víctima de una campaña de "la caverna mediática española". Bueno, para salir del paso esta bien, pero hay otras consideraciones que dejo a libre interpretación.

En todo caso me llama la atención el bombo y platillo que se le ha dado a este asunto desde los medios de Madrid, tanto como que los medios catalanes hayan pasado de puntillas por el asunto y más si días después, los mismos medios, incluso la televisión publica catalana, se recrea ofreciendo detalles sobre las infidelidades de Tiger Woods.

¿En qué quedamos? Si interesan este tipo de informaciones, hay que tratarlas todas o no publicar ninguna. ¿Qué pasa? ¿Es más Tiger que Jan? ¿Es más Jan que Tiger?