'Invictus' tiene la virtud de emocionar desde el primer minuto. Es la historia de Nelson Mandela, de la Sudáfrica moderna, de cómo la empatía de Mandela pueden reconducir una situación insalvable, cómo se pueden tender puentes por medio del deporte.

Cierto que Clint Eastwood nos ofrece una visión de un Mandela amable, de estar por casa, de cómo conecta con los próximos, obviando sus conflictos familiares.

Por primera vez, espero que sirva de precedente, me leeré un libro después de haber visto la versión cinematográfica del mismo, porque me gusta cómo escribe John Carlin, a pesar de que intuyo sus preferencias futbolísticas.

Lo dice Carlin: "Algo tan sencillo como una final de rugby puede salvar a una nación", lo dice Mandela: "Soy el amo de mi destino; soy el capitán de mi alma".