Un punto más de velocidad, una pizca de precisión y unos gramos de paciencia. Esa es la receta. No hace falta nada más. después de tres actuaciones bajo sospecha, el Barça mostró hoy algún síntoma de mejoría. Seguramente el retorno de Dani Alves tuvo mucho que ver, como también que Xavi de nuevo está sin problemas físicos.

Me desesperan esos equipos que juegan al cerocerismo rampante y después se benefician de una clamorosa expulsión no señalada, de la falta de puntería de la delantera local, de la heroicidad de su portero o de salir indemnes de los múltiples tirones a la camiseta de Messi.

Recuerdo la frase de un buen amigo que ante partidos como el de hoy siempre se queja de la mentira del fútbol. "Eso en el baloncesto nunca pasaría, no puedes estar a viéndolas venir durante todo el partido y tener la suerte de cazar algo positivo".

Esta victoria es de la que tienen mucho valor, porque sacas lo mejor de tí mismo en situaciones límite y sirven para creer en lo que haces, en el proyecto. En el fútbol, como en la vida, todo es cuestión de inercias, el Barça ha empezado a recuperarla en positivo.

La foto es de AP.