Justificar la eliminación en que el Barça cayó con la cabeza alta, es un recurso fácil. A un equipo que lo ha ganado todo, hay que exigirle lo máximo, y ni en la ida ni en la vuelta, el Barça ha sido ese equipo fiable en el que todos teníamos una confianza ciega en el pasado.
Resulta incomprensible que los azulgrana dejaran escapar un 0-1 en la ida y caer por 3-1, por mucho arbitraje en contra que sufrieran, como así ocurrió. ¿Falta de oficio? ¿Fatalidad?
Hoy simplemente el Barça no fue el Barça. ¿Mérito de Mourinho o demérito de Guardiola? El Inter no jugó a nada, el Barça sabía que el Inter no iba a jugar a nada, pero sus estrellas, salvo Gerard Piqué, no aparecieron y así es difícil.
Lo cierto es que el deslumbrante fútbol del Barça no ha aparecido en 180 minutos en Europa, lleva sin aparecer en los últimos partidos de la Liga española, y la recta final del campeonato puede hacérsele muy largo a los barcelonistas.
El resumen de la situación lo ha hecho Dani Alves: "No podemos regalar una posibilidad como esta". Yo también lo creo, tener tan cerca la posibilidad de jugar una final de la Champions en el Bernabeu, es algo que difícilmente se va a producir en la historia.
Mientras nos lamemos las heridas, esperemos que el equipo se levante. El sábado se juega la Liga, no ganar en Villarreal sería despertar fantasmas del pasado y ni este equipo ni este entrenador se lo merecen.

La foto es de Reuters.