
Es una premisa básica. La masa, cuando intuye que la quieren manipular, responde siempre en sentido contrario. Es lo que ha ocurrido en estas elecciones del Barça y hay dos ejemplos claros.
El primero es cuando apareció la información sobre la implicación de Rosell en un turbio asunto en Brasil. Las pruebas parecieron tan inconsistentes para el gran público que al día siguiente, la sede electoral de Rosell logró un récord de adhesiones.
El otro ejemplo ha ocurrido hoy. A falta de confirmación oficial, Rosell será el nuevo presidente del Barça, y lo será por los apoyos de todos aquellos que no han querido estar de acuerdo con ese juego de tres contra uno que les han propuesto Ingla, Ferrer y, en menor medida, Benedito. La reacción ha sido fulminante.
Los socios del Barça han convertido en Sandro Rosell en nuevo presidente por una abrumadora mayoría. Se trata del presidente que ha recibido más votos de la historia. Si se confirman los resultados de la encuesta, como seguramente será, hay un dato para el análisis sociológico: Más del 70 por ciento de los socios habrán votado rupturismo, en contra de lo que encarnaba Laporta.
Pero es más, el candidato que apadrinaba Jan será el último clasificado. Que después de que el Barça haya conquistado siete títulos, los socios voten en contra de las opciones más continuadoras, demuestran que en este club, las lógicas no existen.
Yo también hubiera votado a Rosell (no soy socio), pero lo hubiera hecho por descarte. Descartaba a Ferrer y a Ingla, por este orden, y no hubiera apostado por Benedito, por aquello del voto inútil.
Dicen que por primera vez el presidente del Barça será conocido por su nombre, no por su apellido. Se abre una nueva etapa, si Sandro es capaz de igualar en los próximos seis años los títulos del Barça de Laporta, el cambio habrá sido bueno, sino siempre queda la posibilidad de mirar hacia atrás y elegir entre los tres. Entonces, yo me hubiera quedado con Benedito.
La foto es la edición digital de mundodeportivo.



14 jun 2010 | 10:03 AM
Rosell es el presidente del Barça y todos nos alegraremos de que acierte en sus decisiones. Ojalá sepa conservar lo bueno que ha hecho Laporta y aprender de los errores del aún presidente.
No obstante, yo no firmo por nadie en negocios donde hay tanto dinero en juego (me refiero a lo de Brasil) porque pecaría de ingenuo. Es pronto para decir nada. La inconsistencia de las pruebas puede ser así o puede tener que ver con una etapa muy inicial en el proceso judicial. Desde luego yo no hubiera votado a Rosell porque creo que existen riesgos y muchas dudas:
¿Qué pasará con el modelo deportivo? ¿Qué pasará cuando se vaya Guardiola, seguiremos apostando por un futbol de ataque o se impondrán las tesis de los medios que soportan a Rosell? ¿Qué ocurrirá ahora con los jugadores cameruneses apadrinados por Eto'o? ¿En qué cargo colocará ahora a Juan José Castillo, que da tan mala imagen como la podía dar Echevarría u Oliver con Laporta?
Dudo mucho que Rosell consiga eliminar la división o fractura en el barcelonismo. Sólo hay que oir a los portavoces del grupo Godó esta mañana en RAC1. Su próximo reto es cargarse a Cruyff como presidente de honor. La bilis que salía del cuerpo de Bañeres, jaleado por el resto de contertulios, esta mañana, cargado de nuñismo, antilaportismo y anticruyffismo es un signo de que no pararán hasta conseguir eliminar el nombramiento de Johan. Y seguimos sin darnos cuenta de que le debemos mucho, más de lo que no somos conscientes, por muchos gestos de soberbia o de dudosa corrección que tenga. En fin, no creo que vaya a haber unidad. Es muy difícil, porque Sandro no es un tipo humilde. Será excelente en otros aspectos, pero humilde no lo es.
15 jun 2010 | 12:27 PM
@Sito: Hay que mirar adelante, agradecer el trabajo de Laporta, que le ha dado la vuelta a la situación en los siete años que ha estado al frente de la situación, y comprobar el crecimiento del club, los títulos ganados en este periodo y, sobre todo, ese cambio de mentalidad que se ha registrado en el barcelonismo.
Hay muchas más cosas que Laporta ha hecho bien que las que ha hecho mal, el problema es que nos hemos quedado con las últimas, por su cabezonería en ser intervencionista hasta el final, como ha ocurrido con el caso puntual de Cruyff, el contrato de Mediapro o la cesión del Camp Nou para una consulta independentista.
El futuro es Rosell y garantizar el éxito del modelo, deportivo y económico. Me gusta esa tabla rasa, esa transición tranquila y esa cohabitación educada que prometen, porque en el fondo eso tiene que ser el barcelonismo: convivencia y generosidad.