¿Qué legitimidad puede tener una decisión de un tribunal ante la voluntad de un pueblo? ¿Para qué sirven las decisiones soberanas de un Parlamento y la ratificación por medio de un referéndum si diez personas pueden decidir lo contrario?
Cuatro años para tomar una decisión que parecía embastada desde el primer día, una sentencia política más que fundamentada en el derecho, realizada con la idea de contentar a muchos y respetar a pocos.
Y ahí radica el problema. La sentencia en la que la financiación, las competencias o la justicia quedan muy tocadas es una invitación a que los catalanes decidan, justo la manera de crear una confrontación, de forzar la máquina y de adivinar una solución compleja.
No es la hora de mirar hacia adelante, como propugnan unos cuantos, si no de tener una perspectiva de lo ocurrido, seguramente el momento de tomar decisiones, y alguien encontrará en esta sentencia la palanca de transmisión que precisaba para dar el salto definitivo:
- ¿El mundo de la política lo prevé más sencillo o más complicado que el del Barça?
- Seguro que tendrá su complejidad. El Barça es muy complejo, pero el mundo de la política también lo debe saber. Sí más o menos, no sé si algún día le podré contestar. Si lo puedo hacer, lo contestaré.
- ¿Qué tiene que pasar para que Cataluña pueda jugar el próximo Mundial?
- Que Catalunya tenga un estado propio. Es la única vía, porque ya hemos visto que la vía española no funciona porque no nos autorizan a tener una selección. Es un motivo más por el cual creo que tenemos que tener un estado. No hay nada que genere tanta autoestima como un mundial de fútbol o unos Juegos Olímpicos. Estamos en una estructura que no es la idónea para poder disfrutar de estos momentos históricos y la única vía que tenemos es tener un estado propio que nos permita no sólo administrar nuestros recursos, sino también, por ejemplo, poder jugar un mundial. La normativa es así. La FIFA sólo admite selecciones con estado y si una nación quiere tener una selección, pero pertenece a un estado, es este quien tiene que dar la autorización y en nuestro caso, España no lo ha autorizado a pesar de que se ha pedido. Por lo tanto, la única vía es tener un estado propio"
(traducido del catalán. La entrevista es de Pep Riera y Ferran Correas, de El 9, al presidente del Barça, Joan Laporta).
El resto de la entrevista aquí:



1 jul 2010 | 09:14 AM
L'estat espanyol s'està equivocant de ple. Alimenta l'independentisme. Els catalans en comencem a estar fins els pebrots de tot plegat. En Laporta -a més de la seva histriònica personalitat- te el hàndicap afegit de que ha de lluitar també contra d'altres grups més o mens catalanistes. Però, què passaria si formessin front comú? Al lloro.