Oscar Cusidò ha resuelto el lío de los logos, las palabras y los colores que tanto angustiaba a Faus. El diseño es suyo.

Mientras la actual junta directiva no actúe por sí misma, sino escudándose en cada decisión que tome en la "delicada situación heredada", no habrá aprendido nada.
Tan importante como conseguir un gran objetivo es saber venderlo, al revés, en ocasiones un mal acuerdo puede ser comprado después de un buen discurso comercial, pero lo difícil, casi imposible, es no saber vender un gran acuerdo. Y eso es lo que ha hecho hoy el Barça.
Cobrar 165 millones de euros, en cinco años y medio, bonus al margen, es un grandioso acuerdo. Justificar en el que el mismo se ha alcanzado por necesidad económica, una gran falacia. Admitir que no es lo mismo negociar con Qatar que con Uzbekistán, una realidad; y loar a Sandro Rosell y fustigar a Joan Laporta, una obsesión.
Y después está la manera en la se ha decidido comunicarlo. Si se saben todos los datos, después de la primicia (ya sabéis, depende de quien lo publique es primicia y depende de quién lo haga es una filtración, al gusto del consumidor) de Catalunya Ràdio, para qué anunciar lo que ya se sabe y no esperar definitivamente al lunes?
Y bueno, bueno, después están las formas. Javier Faus no acaba de comprender cuál es su papel. Es un vicepresidente económico y del Barça, él da explicaciones y los periodistas preguntamos. Si no le gustan las preguntas, también puede entender que a nosotros no nos pueden gustar sus explicaciones y que a veces, en ocasiones, podemos silbar o tocar el violín, pero no chuparnos el dedo. También tiene una segunda opción: aparecer sólo para explicar la liquidación del ejercicio económico.
Entiendo que le puede molestar que le pregunten por qué se negocia con Qatar y que comparen el emirato con Uzbekistán, pero  responder que "Qatar es lo que es..." y añadir: "una monarquía absolutista, flexible y tolerante", es batir el récord de oxímoron en pocas palabras.
Con el acuerdo, el Barça se convertirá en el club que más ingresará por patrocinio de su camiseta (ver informe). Los 30 millones de euros anuales (bonus al margen) superan los patrocinios del United (Aon/ 23,3 millones), Liverpool (Standard Chartered/ 23,3), Real Madrid (Bwin/ 23), Bayern Múnich (Deustche Telekom/ 22) y Chelsea (Samsung/ 16) y además permite mantener el patrocinio de Unicef y el logo de Nike.
Como si de una lección de Barrio Sésamo se tratara, hoy hemos aprendido, entre otras cosas, lo siguiente:
- Qatar no es Uzbekistan.
- Una ONG puede disponer de tantos medios que puede permitirse pagar más de 160 millones de euros en cinco años y medio.
- Los males económicos del Barça son siempre a causa de la mala gestión de Laporta.
- Las monarquías absolutistas pueden ser tolerantes y flexibles.
- El Barça es el club de fútbol que cobrará más por su camiseta.

Y todo ello mientras suena Tokio m'és igual: Shangai no es Pekín...