Siete puntos, con este Barça y en esta Liga, no son sólo siete puntos.

Siete puntos son dos victorias y un punto más que el que te persigue, cuando el Barça sólo ha dejado escapar cinco puntos en la primera vuelta de la competición.

Siete puntos te obliga a no fallar más, pero, sobre todo, a rezar porque el Barça falle no una, sino dos veces, dos veces y algo más.

El Real Madrid del denostado Pellegrini nunca estuvo a siete puntos del Barça, como mucho acumuló cinco de desventaja y acabó recuperando terreno. El panorama hoy parece otro.

Siete puntos que ni se aproximan a la distancia real entre unos y otros. Hasta ahora los resultados habían escondido la diferencia de juego entre Barça y el Real Madrid, ahora un poco menos.

En 21 partidos el Barça ha ganado 19, el Real Madrid 16. El Barça ha marcado 67 goles, el RM 48; el Barça ha encajado 11 tantos; el RM 18.

Siete puntos no son siete puntos, porque, afortunadamente, el Barcelona no es el Madrid.