Hace un par de años que María se trata su problema bronquial con un tratamiento homeopático. Sus crisis se producen cada cierto tiempo y le impiden respirar bien, se congestiona fácilmente y el "efecto cafetera" es evidente en sus bronquios.

Durante este tiempo se ha combinado la homeopatía, las célebres bolitas Boiron, con un tratamiento a base de acupuntura. Pero finalmente son los inhaladores (Symbicort), que utiliza en plena crisis, los que solucionan el problema.

Este fin de semana, a raíz de una información en TV3, he descubierto la existencia de un amplio colectivo (1023.org.uk), que cuestiona la utilidad de los tratamientos homeopáticos.

Para demostrar la inocuidad de las bolitas, un grupo de voluntarios participó en lo que denominaron "suicidio global". Ingirieron una buena cantidad de unos somníferos homeopáticos (Sedatif, a casi 7 euros la caja) y, hasta la fecha, nadie ha sufrido ni un solo efecto secundario.

El "suicidio global" lo coordinó en España el Círculo Escéptico y se celebró el pasado fin de semana en Madrid, Barcelona, Bilbao, Zaragoza, Gijón y León. A raíz de esa iniciativa, he descubierto la página Quéeslahomeopatía, me he enterado de la existencia de la Biblioteca Cochrane y ahora sé hasta quien es Tim Minchin, un actor, músico y comediante inglés, que piensa que los tratamientos homeopáticos se dividen en dos: los que se ha demostrado que no funcionan y los que no se ha demostrado que funcionen.

No queremos que María esté pendiente continuamente de sus inhaladores, tampoco de atiborrarse de lactosa, que en su caso no es inocua (le crea intolerancia), ni de depender de continuas sesiones de acupuntura. Total, que yo también me he vuelto escéptico. ¿Alguna sugerencia?