Estuve en Sevilla. Fui, como muchos aficionados a recoger la Copa, y me llevé mi primera gran decepción como culé. Recuerdo el silencio del autocar en un interminable viaje de vuelta, las botellas de cava caliente apiladas en la bodega del bus que nadie quería recoger.
Después me estrené como profesional en Londres, en 1992. Aquel 'Dream Team' me pareció un equipo insuperable, nunca había visto jugar a un equipo así. El rugido de la grada tras el zapatazo de Ronald Koeman está guardado en algún lugar de mi cabeza.
En Atenas, dos años después, vi la debacle por televisión. Era el punto y final, fin de ciclo. Se había acabado todo. Empezar de nuevo.
Doce años después. La lluvia sobre París, imágenes congeladas de Belletti y el gol impensable. "Quelqu'un m'a dit", de Carla Bruni como banda sonora. El Barça de Ronaldinho y Eto'o, otro equipo de leyenda. Un entrenador que hizo recuperar el mejor fútbol, mejor que el del 'Dream Team', lástima que todo acabara por la autocomplacencia.
Roma 2009. El principio de una era. Guardiola y Messi. Xavi e Iniesta. Y Eto'o. El fútbol en estado puro. Esto sí era definitivo. No se podía igualar. Liga, Copa, Champions... Hasta seis títulos. Qué equivocados estábamos.
Wembley, allí donde empezó todo. Un estadio descomunal, un equipo sin límites, insuperable liderado por Messi, el jugador definitivo, el mejor de la historia. Xavi e Iniesta, Pedro y Villa. La estética por encima de todo, una superioridad insultante ante un equipo maravilloso. Imposible jugar mejor. Un equipo de leyenda, para el recuerdo.
Emoción. Sabemos de donde venimos. Sevilla, pero Londres, París, Roma, Londres... El equipo sin fin. Ruge la grada.



30 may 2011 | 01:42 AM
Emocionant relat. Com emocionant va ser viure-ho en directe. Jo també vaig gaudir. Guanyar així a l'enorme Manchester, que semblava un equip petit a la caça de fortuna, d'algun altre gol que li dongués vidilla en jugades puntuals aïllades, sobrepassat per una màquina piconadora és molt gran, molt, molt molt.
31 may 2011 | 12:40 AM
Record inesborrable. Sembla tant fàcil quan és tan difícil. Llàstima que no ens vam veure, va ser l'únic que ens va faltar.