
"Ideé ese sistema de juego a partir de aquella Hungría (de los cincuenta) que entrenaba Gusztav Sebes porque Kocsis jugaba de lo que ahora entendemos como 8 y Puskas de 10, mientras que Nándor Hidegkuti lo hacía de 9. Vi lo que hacían y empecé a mover las piezas de manera parecida, situando a mi delantero centro más retrasado. Los dorsales 4 y 6 pasaron a ser los medios y el 8 y el 10, los interiores. El 9 más atrasado de lo normal. Así se fue construyendo el modelo 3-4-3 que implantamos en todos los equipos del fútbol base del Barça. Extremos abiertos, delantero centro retrasado, interiores por dentro y un libre".
Quien habla es Laureano Ruiz, en un apartado de esa maravilla creada por Martí Perarnau y que se tendría que tener como libro de cabecera del barcelonismo. "El camí dels campions" es el libro de estilo, en él están desarrollados todos los conceptos con los que manejar el juego del Barça, como el 3-4-3 empleado anoche por Pep Guardiola.
Perarnau, el más notable analista del fútbol del Barça en los últimos años, establece prácticamente una relación familiar entre Laureano Ruiz, Johan Cruyff y Pep Guardiola, el abuelo, el padre y quien actualiza los conceptos. Ese es el secreto.
A Cruyff se le pueden echar muchas cosas en cara, como ese enfermizo síndrome 'Amarrategui' cuando su equipo jugaba en el Bernabeu o esa manera de perseguir sombras entre el entorno que él creo y bautizó, pero nunca que no fue un innovador.
Su Barça también jugó unas cuantas decenas de ocasiones con tres defensas y tres delanteros, vamos un 3-4-3. La diferencia, como veremos, más que en el dibujo está en la composición de su plantilla y del actual Barça.
Prototípicamente, Cruyff podía jugar con Zubizarreta (1); Ferrer, Koeman y Sergi (3); Guardiola por delante; Eusebio por la derecha, Laudrup por la izquierda y Bakero de enlace (4); y la tripleta Stoichkov y Txiki por las bandas y Romario como punta (3).
La diferencia entre aquel Barça y el actual siempre será Leo Messi, seguramente el mejor jugador de la historia del fútbol, pero para poder jugar un 3-4-3, la principal diferencia es haber fichado a Cesc Fàbregas.
Reconozco mi debilidad por este futbolista, capaz de jugar desde el mediocentro defensivo a la mediapunta de ataque, tal y como ya hemos visto en los pocos partidos que ha disputado el Barça. Cesc permite a Guardiola, salvando las distancias, jugar con dos messis, ofrece más opciones a los centrocampistas y más espacio a los extremos, aunque claro, como decía, la diferencia estriba en la calidad de la plantilla de Cruyff y en la actual.
El Barça, que no pudo contar ante el Villarreal con los lesionados Piqué y Puyol, el sancionado Alves y reservó de inicio a Xavi y Villa; jugó con Valdés (+), mucho mejor que Zubi en el juego con los pies, fundamental para este sistema.
En defensa, Busquets hacía de Koeman (+), Mascherano (+) actuó de Ferrer y Abidal (+) de Sergi. Keita jugó donde lo solía hacer Guardiola (+); Thiago (+) en la posición de Eusebio e Iniesta (=) en la de Laudrup (=). La diferencia viene más arriba. Cesc (+) ofrece infinitas más posibilidades que Bakero, Alexis y Pedro son comparables a Stoichkov y Txiki, pero claro además el actual Barça tiene a Leo Messi (Romario).
Resultará que el fútbol es fácil si cuentas con una idea y los jugadores que precisas para desarrollarla. Parece que Pep con la llegada de Alexis, pero sobre todo de Cesc, tiene lo que quería.
"Si nosotros tenemos la pelota, ellos no pueden marcarnos ningún gol" dijo Cruyff y el Barça lo demostró anoche (75-25 posesión). "Si tienes la pelota, no hace falta que defiendas, porque sólo se juega con un balón", había proclamado 'el profeta' y Guardiola le ha vuelto a hacer caso. Sebes, van der Veen (el holandés del que Cruyff recogió la idea), Laureano Ruiz, Cruyff, van Gaal, Rijkaard, Guardiola, círculo cerrado. Pep asegura que hay que ir evolucionando ante los nuevos retos que se le plantean temporada a temporada y lo ha vuelto a demostrar. ¿Cuál será la siguiente evolución?
la foto pertenece a la cuenta de instagram de @eduomedes



30 ago 2011 | 02:50 PM
Un portero con desborde??? Sí, ya voy... jajaja