Me encantan sus colores, sus postales íntimas, esa manera tan particular y trufada de tímida mirada que te hace ser partícipe de sus momentos. Me gusta su colección de gatos (tristesyazules) y hasta su obsesión por el universo Oliver, por eso es imperdonable que hasta hoy no haya reparado en el título de su blog en el Ara: 'La fonda Almayer'.

Y viniendo de él, al menos yo no puedo dejar de pasar el guiño. De Alessandro Baricco sólo he leído 'Seda' y no me disgustó. Ahora bajo de la higuera para darme cuenta de que 'La pensión Almayer' es el escenario de 'Oceáno mar', otra maravilla de Baricco (que aún no he leído), un universo dibujado, otro mundo de colores y postales íntimas como las que regala Xavi Bertral:

¿Sabes qué es lo más hermoso de aquí? Mira: nosotros caminamos, dejamos todas esas huellas sobre la arena, y ahí se quedan, precisas, ordenadas. Pero mañana, cuando te levantes, al mirar esta enorme playa no habrá ya nada, ni una huella, ni una señal cualquiera, nada. El mar borra por la noche. La marea esconde. Es como si no hubiera pasado nunca nadie. Es como si no hubiéramos existido nunca. Si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, ese lugar está aquí. Ya no es tierra, todavía no es mar. No es vida falsa, no es vida verdadera. Es tiempo. Tiempo que pasa. Y basta.