No creo que haya que escenificar adhesiones asistiendo a comidas de trabajo. Como periodista intento dejar filias y fobias en el cajón de la mesita de noche cada mañana, porque si no resultaría complicado el día a día. Otra cosa diferente es que me guste o me disguste la manera de hacer de unos y otros.

El ocio y el negocio, amigos, esa es la eterna separación. Estuve en la comida navideña del Barça. Hacía tiempo que la casualidad no me llevaba por allí y me gustó reencontrarme con un puñado de amigos, conocidos y también de saludados. Simplemente.

Otra cosa es la brillantez oratoria y las actuaciones. Hay unos cuantos detalles que no deben pasar inadvertidos y uno que dibuja la situación. No hablo del terreno de juego, sino de las oficinas del Camp Nou.

Todo tendría que ir sobre ruedas en una entidad que ha ganado cinco de los últimos seis títulos, que es señalado como el que mejor fútbol practica, que cuenta con el mejor entrenador y el mejor jugador del Mundo, dispone del mejor patrocinio para su camiseta, está redirigiendo las finanzas e incluso, en periodo de crisis, crece el 10 por ciento anual y ganará 20 millones de euros.

Se trata de explicarlo y explicarlo bien, de pregonarlo a los cuatro vientos y de presumir de ello. Ese es el negocio y ahí es donde falla el club y lo saben.

Sandro Rosell tritura directores de comunicación. El primero que tuvo, Pere Jansà, duró seis 'Informes Robinson'. En enero de 2011 estrenó el cargo Ketty Calatayud y un año después ha sido destinada al área editorial.

El tercer 'Dircom' del Barça en dieciocho meses será Xavier Martín, formado en ESADE, y con gran experiencia en el mundo de la publicidad.

En este tiempo, Rosell ha probado diferentes perfiles. Jansà es psicólogo de empresa, máster en dirección de marketing y en gestión de marcas. Ahora ocupa una dirección en el área social del club. Calatayud es periodista, con amplia experiencia en medios, principalmente en La Vanguardia, y ahora será la encargada de llevar las cuestiones editoriales del club. Su última apuesta será acudir al mundo de la publicidad y las relaciones públicas.

Dieciocho meses, tres 'dircom' y unos cuantos títulos después, parece que las cosas no han cambiado y si lo han hecho es para peor. Se ha externalizado 'Barça Tv', no se canalizan bien los mensajes y las fugas (siempre interesadas) de información se siguen produciendo, esté quien esté al frente. Sintomático.

En noviembre de 2010 escribí un post en este blog: Es la comunicación, estúpido que sigue teniendo toda la vigencia. Desde entonces han pasado trece meses.

En 1992, durante la campaña electoral norteamericana, uno de los asesores de Bill Clinton, James Carville, pegó un cartel en las oficinas centrales del equipo de Clinton con los tres puntos básicos en los que se debía centrar la campaña contra George Bush:

- Cambio vs. más de lo mismo.

- La economía, estúpido.

- No olvidar el sistema de salud.

La frase se instaló en la cultura política estadounidense y también en la internacional. Usualmente se expresa precedida de la palabra "es" y se utiliza para expresar lo esencial en determinada situación