Un penalti bien tirado es imparable, pero se siguen fallando. O sea que no se tiran bien; de ahí el morbo. Desde los once metros hay once maneras de convertirlo
Peter Cech explicaba después de llevar a su equipo al título de la Champions, con el permiso de la suerte y de Didier Drogba, que se había tirado horas y horas visionando a los lanzadores de penalti del Bayern Munich y que conocía la manera de tirarlos de cada uno de ellos.
Iván Castelló, en el último número de Panenka, también lo ha estudiado a nivel general e ilustra once maneras diferentes de tirar los penaltis y el índice de fiabilidad de cada una de ellas. En “11 metros, 11 maneras” se puede comprobar por qué ganó el Chelsea o por qué perdió el Bayern.
El principal lanzamiento de penalti es lo que denomina “Penalti natural”, que tiene una fiabilidad del 90%. Así lo tiraron Lahm, Mario Gómez y David Luiz, jugadores diestros que dispararon al palo izquierdo del meta. Todos marcaron.
Después está el “Penalti cruzado”: un diestro al palo derecho del meta o un zurdo al izquierdo. Así lo tiraron Mata y Olic (ambos zurdos) y fallaron. También lo tiraron así Cole (zurdo) y Neuer (diestro) y marcaron. Fiable al 70 %.
Nos quedan tres lanzamientos. Lampard (diestro) realizó un lanzamiento del ‘Penalti central’, puntapié de gran potencia (70%), y también acertó.
Schweinsteiger utilizó un doble técnica. La del ‘Penalti engañado o con paradinha’ junto con la de ‘Penalti natural’, el de un diestro al palo izquierdo del meta. El balón, rozado por Cech, dio en el poste.
El penalti decisivo fue para Drogba. Poca carrera, tres pasos hacia atrás. Se estira los calcetines, se alisa la camiseta, no mira al portero y marca mediante un ‘Penalti cruzado’.
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